viernes, 30 de enero de 2015
Es necesaria una inspección en la fábrica de satélites de Borburata .
Puerto Cabello, enero 29 (Yrvis Reyes Marcano).- Una inspección a la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo Espacial (Cide), en Borburata, solicitará la diputada a la Asamblea Nacional Deyalitza Aray ante la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación del ente legislativo, con el fin de que verifiquen lo que en su opinión son irregularidades que deben ser investigadas.
Aray detalló que esta obra, que inició en 2010 para concluirse en 2012, tiene más de dos años de retraso en su entrega, y se han hecho prórrogas por hasta más de seis meses, que exceden los lapsos que estipula la administración pública para este tipo de casos que son apenas tres meses.
La diputada explicó que el monto destinado a la ejecución del Cide fue inicialmente de 79 millones de bolívares; sin embargo, ya esa cifra se ha elevado hasta los 220 millones de bolívares, y apenas las obras externas están en un 55% de avance.
Es necesario saber cuál es el costo real de esta obra, así como finalmente cuándo estará concluida, ya que nos hemos acostumbrado a que el Gobierno Nacional introduzca obras sin ninguna planificación, con cifras de inversión y de ejecución que posteriormente no se cumplen , afirmó la parlamentaria por Proyecto Venezuela.
Agregó que solicitará la inspección de dicha obra ante la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Asamblea Nacional, en la cual fue nombrada como vicepresidenta la diputada del Psuv Míriam Pérez.
Puerto Cabello necesita funcionarios que la defiendan, por lo que exhortamos a la diputada Míriam Pérez, que ante su presencia en esta comisión, dé a conocer cuáles son los beneficios que esta planta de satélites trae a la ciudad, ya que por el contrario se ha convertido en un dolor de cabeza para los habitantes de Borburata, que han visto cómo se ha deteriorado su vialidad por la gran cantidad de vehículos de carga que transitan por el lugar de la construcción , aseguró Aray.
Añadió que uno de los ofrecimientos para esta comunidad fue que se emplearía mano de obra de la zona para los trabajos, y apenas el 25% de los empleados son porteños.
¿Cómo le decimos a una madre porteña que no importa que no consiga pañales ni leche para sus hijos, pero que pronto tendrán en la ciudad una planta de fabricación de satélites? No nos oponemos a los avances tecnológicos en nuestro país, pero deben atenderse primero los principales problemas que aquejan a los venezolanos , aseveró Deyalitza Aray.
Recordó que esta obra fue introducida cuando el actual vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, era ministro de Ciencia y Tecnología; sin embargo, no se ha culminado en el tiempo establecido, incluso por falta de planificación se compraron más de 2 mil 600 sacos de cemento, de los cuales la mayoría se vencieron y siguen siendo utilizados en la obra.
La parlamentaria sentenció que todas estas irregularidades hacen necesaria una inspección en la construcción con carácter de urgencia, por parte de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación y posteriormente por la de Contraloría.
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miércoles, 28 de enero de 2015
¿Medio llenas o medio vacías?
Se preguntará el lector si las calles de Caracas y algunas otras capitales de estados de Venezuela fueron llenadas por los ciudadanos durante la Marcha de las Ollas Vacías, convocada por la Mesa de la Unidad para el pasado sábado 24 de enero.
Unos dicen que estuvieron medio vacías. Éstos esperaban que la participación fuera mucho mayor debido: 1) A la profunda crisis de escasez de alimentos y medicinas (una situación que obliga a colas humillantes, en donde se marca a los consumidores como ganado para tener acceso a buscar lo que no se encuentra o se restringe el derecho a la compra a dos días a la semana, según el terminal de la cédula de identidad). 2) A la cantidad de asesinatos en manos del hampa debido a una política de impunidad (25.000 víctimas en 2014, miles más que las de cualquier país en guerra del Oriente Medio).
Otros opinan que estuvieron llenas, como lo hizo la página web española ABC.es, donde se indica además que la convocatoria de la MUD a esa Marcha de las Ollas Vacías fue una prueba de fuego que la alianza opositora superó con éxito. Y le sobran razones a este medio español para catalogar esta convocatoria como una prueba de fuego.
Una de ellas es que para concretarla se debió saltar por encima de la burocracia oficial, la militarización que se impone al país, así como el descaro de un sistema de justicia politizado y una Defensoría del Pueblo que en vez de proteger los derechos de los ciudadanos, proclama su adhesión al Plan de la Patria y al comandante eterno ya sepulto.
Otra prueba de fuego que tuvo que pasar fue que los asistentes superaran el miedo que ha sembrado el feroz ataque y violaciones a los derechos humanos, los cuales se vienen recrudeciendo desde febrero de 2014 contra todo aquel que ose protestar las políticas del Gobierno en Venezuela. O que vencieran el temor de ser criminalizados por elevar un papagayo o dar café en un vaso plástico donde se ha escrito una protesta contra la crisis de escasez.
La realidad es que el Gobierno ha impuesto una política represora extrema, buscando acallar la protesta creciente de los venezolanos. Una represión que no solo ha cobrado unas 50 víctimas en manos de los organismos de seguridad del Estado y sus cuerpos parapoliciales armados, sino que mantiene presos al líder opositor Leopoldo López, a los alcaldes Enzo Scarano y Daniel Ceballos y a casi una docena de estudiantes; que ha detenido y torturado a manifestantes; y que enjuicia y mantiene bajo regímenes de presentación a más de un centenar de venezolanos, entre ellos la líder María Corina Machado y la dirigente estudiantil Gabriela Arellano.
Uno de los grandes retos del sector opositor es seguir activando a los ciudadanos para ejercer la protesta pacífica, de manera sostenida y consistente, como uno de los medios de lucha de un pueblo demócrata en contra de la bota dictatorial. VenEconomía estima que el sector opositor, unido en una sola bandera de libertad, ha reiniciado este proceso de activación de masas.
Queda aún mucho terreno que recorrer a la oposición democrática. Uno es el trabajo de hormiga en los pueblos de Venezuela; esos poblados donde la única voz que se escucha es la de la maquinaria informativa y publicitaria que impone la hegemonía comunicacional a través de la red de medios oficialistas, y precisamente en donde el Gobierno pesca los votos en épocas electorales.
¡La copa se debe seguir llenando!
lunes, 26 de enero de 2015
Diputado Deyalitza Aray: “Dios ya hizo su trabajo, el fracasado es Maduro”
La diputada a la Asamblea Nacional por Carabobo, Deyalitza Aray, aseguró que los anuncios hechos por el presidente de la República, Nicolás Maduro, dejan al descubierto una vez más lo grande que le quedó Venezuela; más inaceptable es que tenga que recurrir a la providencia divina para ver si Dios le hace el milagro de recomponer su desastre.
En una nota de prensa, Aray agregó que de las medidas anunciadas por Maduro se desprende una simple manipulación, un chantaje y una burla hacia los venezolanos, ya que al concluir “su fracasado periplo, pidiendo auxilio en un intento desesperado por detener la debacle financiera y el estallido social al que su avaricia de poder, testarudez e irresponsabilidad conduce a Venezuela”.
La diputada de Prove calificó como “inaceptable” que después de destruir el aparato productivo nacional el gobierno se endeude, a pesar de las cuantiosas sumas de dinero manejadas producto de los ingresos petroleros. “Nos hacen depender de importaciones de comida controlada por el mismo gobierno para luego dejarla vencer y podrir en los puertos del país”.
Se mostró preocupada por la actitud de Maduro de pretender culpar a los empresarios, a los líderes políticos, estudiantes y ahora hasta a las amas de casa, convertidas según su visión en auténticas “profesionales de las colas” a las que usted obliga todos los días, tomando como excusa la llamada guerra económica y el acaparamiento.
“Por qué no rinde cuenta al país ni explica las razones por las que el gobierno no produce azúcar, siendo el dueño de 16 centrales azucareras que hay en el país de un total de 20, o por qué no vemos la harina Juana, el café Fama de América y tantos productos más que también están en manos del Ejecutivo”.
“Los venezolanos protestan porque están cansados del desabastecimiento y de las indignantes colas con números para comprar alimentos, y que nuevamente sea el bolsillo de los venezolanos el que pague las consecuencias de su irresponsabilidad y usted Maduro pretenda instaurar el racionamiento cubano tantas veces rechazado por el pueblo venezolano”.
Aray expresó que Maduro no solo defrauda al país, sino que hizo añicos el legado que le fuera encomendado en una clara demostración que no tutela el liderazgo y mucho menos el control de la crisis que a casi dos años de gestión generó en proporciones nunca antes vista.
“Por qué no se atreve a que inspeccionemos los puertos y veamos qué pasó con los 2.500 millones de dólares de la pérdida de 130 mil toneladas de comida del caso de Pdval, o qué sucedió con los cinco mil millones de dólares asignados en el 2013 para las 760 mil toneladas de alimentos que acabarían con la escasez y qué hicieron con los 12.500 contenedores abandonados con mercancía que dejaron vencer y dañar”.
Finalmente, la diputada de Proyecto Venezuela rechazó el sistema actual, así como que se siga sometiendo a los venezolanos a esa grosera manipulación de sus necesidades básicas, al implantar un sistema fracasado para controlar el consumo, independencia y libertad de acceder a lo que quieras y cuando lo quieras.
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domingo, 25 de enero de 2015
Colas, viajes y ole.
Nada alentador se avizora el panorama al pueblo venezolano para este año 2015, el desabastecimiento desde hace bastante tiempo hace estragos en la economía familiar y calidad de vida de nuestra gente, situación que expertos y sabios populares anunciaron de grandes proporciones para el año que estaba por comenzar. Primero fue el papel higiénico de lo cual hacían chistes propios y extraños porque eso sí tenemos los venezolanos, un gran sentido del humor; luego la leche, la harina, más tarde azúcar y café, se les sumaron el champú y el desodorante, lavaplatos, aceite, desinfectante, servilletas, cemento, medicinas, pañales, ¡Dios! Pare Ud. de contar. Para colmo de males, se desploma el precio del barril de petróleo para colocar la economía de la nación en alerta roja.
Comenzaron a hacerse las colas y todo un tour para hacer mercado visitando cuanto establecimiento se nos cruzara en el camino tratando de conseguir los productos. Los empresarios decían que necesitaban divisas para traer mercancía, el Gobierno que se estaba montando una “guerra económica”, lo cierto es que soplaban en el país aires de tormenta social por la incomodidad que generaba la desaparición de los anaqueles de productos de primera necesidad. Reventaron las protestas y con ellas la represión, la gente exigía respuestas por la inseguridad desbordada, el racionamiento eléctrico sin programación y la escasez frente a un Gobierno que lo único que sistemáticamente repetía era que había un plan contra la revolución y que en el país no había ninguna crisis, solo la desesperación de la oposición.
Vean pues adónde ha llegado el asunto consecuencia de la irresponsabilidad y la soberbia, nada de oír consejos. El presidente Maduro prefirió amenazar, expropiar, perseguir, nada de producir; gastar e hipotecar el país sin importarle lo que podría venir. Hoy la Venezuela sólida, ésa que llevaron por la América Latina con la espada de nuestro Libertador regalando lo que supuestamente teníamos de sobra para fortalecer otras economías a cambio de solidaridades complacientes, que colocaran una venda al mundo sobre los abusos y desatinos que el Gobierno revolucionario ejecutaba en Venezuela contra quienes se opusieran a sus desacertadas e incluso inconstitucionales decisiones, se encuentra en crítica situación, tan crítica que no solo no es capaz de abastecerse internamente, sino que ya nadie le quiere auxiliar. Nadie se atreve a darnos préstamos, incluso el Gobierno chino, a quien le han entregado prácticamente todo.
Hoy nos abruma la incertidumbre, el desabastecimiento llega a proporciones nunca antes vistas y lo peor es que no vemos ni una sola señal de enmendadura; el Gobierno de Nicolás Maduro finalizó el año 2014 con una altísima inflación, con un país que apenas pudo tener Navidad, endeudado hasta los tuétanos, pero se aseguró de ratificar a sus mejores aliados, los representantes de los poderes públicos mientras le dura esa mayoría circunstancial y nada representativa que hay en la Asamblea Nacional. Se fue de viaje y nos dejó con los crespos hechos, esperando anuncios que nunca hizo, con el objeto de buscar acuerdos, convenios y efectivo en un intento de detener la debacle económica que él mismo ocasionó, y que ahora a su llegada esperamos las resultas de tan extenso viaje que a mi modesto modo de ver nada logró resolver para nuestro país.
Pero no solo el Presidente viajó, también lo hicieron altos funcionarios y familiares mientras los venezolanos de vigilia en vigilia frente a establecimientos comerciales intentamos sobrevivir. Carabobo no fue la excepción y nuestra ciudad irónicamente mucho menos; colas, trifulcas, desesperación exigiendo alimentos, pañales, cemento, pollo, sin nadie que dé una respuesta, sin nadie del Gobierno que nos dé una explicación y lo que es peor, sin ninguna autoridad que reclame en nombre de sus representados. Uno porque las ocupaciones políticas partidistas son más importantes que responder a los carabobeños que demandan atención, y otro, porque es más cómodo un concierto en Barcelona y el control remoto desde la madre patria que la necesidad de los porteños, ¡qué indignación! ¿Así es que se gobierna? ¿Sometiendo a todo un pueblo a la barbarie, a depender exclusivamente de lo que consiga y no lo que necesite y que quiera comprar, mientras otros disfrutan de la comodidad del poder a nombre de la revolución?
Los venezolanos nos merecemos otra cosa, nos merecemos que nos atiendan con responsabilidad, que se satisfagan nuestras demandas, que se nos respete como ciudadanos, que dejen de utilizar nuestra necesidad como prebenda electoral que subordina y somete, que nos hace cada vez más pobres y nos humilla cada vez más, que dejen de vernos la cara de bolsas y nos digan la verdad. Es momento de los ciudadanos, de asumir la responsabilidad de defender nuestra patria, de rescatar la solidaridad y sacar a flote nuestro espíritu guerrero, nuestra vocación libertaria, nuestra autonomía, es hora de la patria, es hora de Venezuela.
Bienvenido 2015.
Despedir el año no puede hacerse sin que esa despedida vaya acompañada de importantes reflexiones; lo bueno, lo malo y lo que esperamos del año que está por comenzar. Desear, creer y procurar fervientemente que el año nuevo será diferente y mucho mejor es nuestra aspiración, pero pasa obligatoriamente por revisar el comportamiento económico y social de este año que culmina, el cual, para la gran mayoría de los venezolanos, estuvo signado de angustias, inestabilidad, indignación y extremo malestar, de allí que no vea nada alentador el año próximo a comenzar; dispensen mi poca fe, no porque no crea en la fuerza personal y la capacidad para sobreponernos a las adversidades que tenemos los venezolanos, lo digo porque no veo en el Gobierno Nacional Revolucionario y Socialista intención, voluntad, planes que nos indiquen lo contrario, lo único que sigue estando claro es su talante autoritario, militarista, centralista y manipulador, sin compasión y dispuesto a imponerse a costa de lo que sea.
2014 fue un año de la sociedad venezolana, de los estudiantes, de las amas de casa heroínas indiscutibles del país; 12 meses de lucha incansable, de logros y de pérdidas, de aciertos y desaciertos nacionales e internacionales, económicos y financieros. Fue un año lamentablemente de luto para la familia venezolana, de escasez de alimentos, medicinas, productos de primera necesidad, electrodomésticos, vehículos y repuestos, de inflación, de apagones y cortes eléctricos, de protestas sociales, laborales y políticas, de persecución, de amenazas, de drama en nuestras cárceles, de abusos en el Parlamento Nacional y demás Poderes Públicos secuestrados, subordinados a la dependencia política partidista indignante y perversa; de desconocimiento a las autoridades electas y con ello el irrespeto a la voluntad popular, y para colmo, de otra habilitante que solo sirvió para que Nicolás Maduro se pareciera en algo a su comandante supremo, y tuviera poder para seguir abusando de la capacidad de resistencia de los venezolanos sometidos a un indignante estado delincuente y de sospecha.
Sin embargo, esta tierra generosa también vibró durante este 2014 con cosas que nos hicieron sentir muy orgullosos de lo que somos y permitió que oficialistas y oposición habláramos el mismo idioma y sintiéramos la misma alegría; logros deportivos, culturales, musicales y artísticos nos hicieron sentir esperanzados.
También recordamos el duro trabajo de este año en la Asamblea Nacional, lleno de investigaciones, inhabilitaciones, denuncias, violaciones, despojos, pero al mismo tiempo la convalidación de una unidad convencida de no sucumbir ni doblegar nuestros principios, los hizo apelar a las artimañas y esa nefasta mayoría circunstancial que los hace sentirse inalcanzables y dueños de la verdad que disfrazan a espaldas de sus propios electores con el único propósito de mantenerse en ese poder cada vez más débil que “por ahora” disfrutan. Allí seguiremos, trabajando duro y dispuestos a enfrentar y defender hasta donde se nos permita y más allá a nuestra amada patria, gracias a la decisión de nuestra gente, de esa parte de venezolanos que piensan distinto, que cada día son más y que ven el Parlamento como legítima tribuna para consolidar la verdadera mayoría que nos haga alcanzar los cambios que demanda Venezuela.
Necesitamos tener un país distinto, un país sin diferencias, un país donde todos nuestros niños celebren la Navidad, donde las familias se desarrollen con sus propios recursos, que podamos obtener lo que necesitamos sin pasar por la indignante cola, que nuestros muchachos puedan planificar su futuro porque tendrán oportunidades de empleo y que las familias vuelvan a reencontrarse y no separarse como ocurre ahora. En Venezuela debe imperar la justicia, la imparcialidad, la meritocracia, la igualdad, el respeto, porque como decía Mandela: “Si no hay comida cuando tienes hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento”.
Bienvenido 2015, son muchas las esperanzas, pero la incertidumbre también, que sirvan estas experiencias para prepararnos como afrontar un año muy difícil, de severas dificultades económicas, obligados a aprender de los errores y administrar bien las victorias obtenidas, entendiendo que la unidad de propósito es la única herramienta válida para avanzar en este momento crítico de la tan golpeada y disminuida democracia que tenemos en Venezuela.
Compartamos en familia las horas que faltan para que concluya este año, sin olvidar a Dios en nuestras oraciones, seamos solidarios con los que menos tienen, en especial con la familia de Leopoldo López, Daniel Ceballos, Enzo Scarano, Salvatore Lucchese, Salas Römer, Baduel, todos nuestros estudiantes aún detenidos y el resto de los perseguidos y presos de este régimen que hace de la impunidad y la injusticia su carta de presentación.
En nombre de mi familia: Eduardo mi esposo, Carlos Eduardo y María Grazia mis hijos, quiero desearles ¡un venturoso Año Nuevo!
Don Eudomar Santos.
No se trata de ningún familiar del presidente Santos, mandatario de la hermana República de Colombia, no; a mi modo de ver, éste pudiera ser el nombre del asesor secreto, ese funcionario estrella designado por el presidente Maduro para evaluar las políticas económicas y pautas de desarrollo aplicadas en Venezuela desde que Nicolás instaló el madurismo en nuestro país. Este asesor, importado seguramente de La Habana por recomendación castrista, debe haber visto desde su primer capítulo aquella legendaria novela “Por estas calles”, transmitida por la desaparecida RCTV gracias a la Revolución; la cual hizo famoso a ese personaje cuyo lema para resolver el día a día de su vida fue “mientras vaya viniendo vamos viendo” y así parece manejar el Presidente venezolano no solo la economía de nuestro país, sino absolutamente todo el sistema de gobierno que por obra y gracia del ex presidente Chávez quedó bajo su responsabilidad.
Errar es de humanos y de sabios rectificar, pero la conducción de un país no puede manejarse desde la óptica de la improvisación y mucho menos de la corrección permanente de los errores que por abuso, terquedad y demagogia se cometan en el ejercicio del más alto cargo que tiene nuestra nación. Abusar de las ganancias de la principal fuente de ingresos en Venezuela que es el petróleo, regalándolo, gastándolo sin planificación, obedeciendo más a la demanda política partidista, personalista y burocrática y no al desarrollo e inversión en nuestro país no puede seguir siendo una política de estado. Nuestro petróleo ha servido para fortalecer otros gobiernos, nuestro petróleo ha servido de panacea para que otras naciones logren estabilidad mientras que aquí, fuente de esa riqueza solo sirva para un excesivo gasto publicitario y para endeudarnos con China o Rusia hipotecando irresponsablemente el destino de nuestras futuras generaciones.
La terquedad, la insistencia por instaurar el socialismo del siglo XXI, modelo económico fracasado que ha destruido por completo todo nuestro sistema de producción, haciéndonos cada día más dependientes de las importaciones fortaleciendo con ellas economías extranjeras, incapaces de satisfacer nuestra demanda interna, convirtiendo la vida de cada venezolano en una carrera de obstáculos y larga distancia para medio vivir, mientras insiste el madurismo en convencernos de que vamos por el camino correcto y se vuelven locos viendo cómo hacen para detener la caída estrepitosa de los precios del petróleo porque ellos, no solo no fueron capaces de ahorrar cuando tuvieron los precios más altos de nuestra historia petrolera, sino que lo mal gastaron, lo tiraron por la borda sin importarles para nada ese pueblo que tanto dicen defender, mientras siguen cargando de culpa a los llamados “guarimberos”, a los empresarios, a la oposición; y no a su incapacidad, para que te distraigas y no te fijes en que al fin y al cabo, no son ellos los que hacen las colas, no son ellos los que tienen que estirar el dinero para que les alcance, no son ellos los que usan nuestros hospitales y ambulatorios, no es a ellos a los que Ud. ve en los operativos de Mercal, seguramente porque sus productos son importados y les llegan directo a sus casas, pero sí son sus camionetas oficiales y sus credenciales las que usan para ir a DAKA a equiparse con los electrodomésticos que deberíamos producir, vender en todas las tiendas del país y tener acceso todos los venezolanos.
Para disimular la situación, te anuncian con bombos y platillos que el Proyecto de presupuesto de la nación para el año 2015 se incrementó en un 34% para atender la demanda social del país y señores, eso no es verdad, demagogia y populismo puro, consecuencia de la desesperación porque ni siquiera saben cómo van a hacer para mantener sus propias misiones, creadas para satisfacer una deuda social, pero convertidas ahora en programas políticos clientelares, cuyo fin último es la captación del voto y la dependencia del ciudadano del Estado. Así están las cosas, y que no digan que nos alegramos de esto, ¿cómo alegrarnos si nuestra gente cada día es más pobre y pasa más necesidades, cómo alegrarnos si ni siquiera ya podemos comprar las flores para nuestros muertos de lo caras que están?; ¡NO, no nos alegramos!, precisamente por eso no nos quedamos callados, por eso a pesar de la amenaza, a pesar del abuso, seguimos luchando contra un gobierno que quiere acabar con el país, que persigue, asfixia a los empresarios, a las universidades, a sus propios gobiernos locales y regionales que desgraciadamente se dejan y algunos hasta imitan esas acciones en contra del mismo pueblo que los eligió, echen un vistazo a Carabobo y aquí mismo en Puerto Cabello.
No cabe duda de que el próximo año no se nos muestra nada alentador, mientras llega los venezolanos intentaremos tener Navidad porque nos la merecemos, y seguirán don Eudomar y Nicolás probando estrategia: ¡¡Sicad 1, 2, 3, 4, vaya Ud. a saber!! Porque para ellos mientras vaya viniendo vamos viendo.
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Contradicciones
Digo esto porque con honestidad aún no salgo de mi asombro al constatar por declaración expresa de la autoridad local que en Puerto Cabello así es que se gobierna. Sencillamente inaceptable que nos quedemos callados ante el hecho cierto de que las obras que se hacen en nuestro Municipio obedezcan es al deseo de satisfacer los sueños frustrados y los caprichos personales de quien tiene la responsabilidad de ejercer la representación de todos los habitantes de Puerto Cabello y no al deber impostergable de administrar los recursos asignados y producidos para satisfacer los más que se pueda, las demandas ciudadanas, garantizando inversión seria y responsable, que se traduzca en calidad de vida para los porteños.
Cuando se llega al ejercicio del Gobierno en cualquiera de sus niveles, nacional, regional o municipal, es para procurar la solución de los problemas que agobian al ciudadano, a sus comunidades y que vieron una esperanza, y es así, la gente lo que quiere es que sea alguien que los atienda, que resuelva y que represente los intereses de un colectivo que no solo reclama y demanda atención, es que se la merece. Cuando se es autoridad, es verdad que no se tiene la varita mágica para solucionar todos los problemas, pero sí se debe tener la voluntad, la capacidad para gestionar, y más aún cuando se goza del acompañamiento de los otros niveles del poder; porque las expectativas tienen que ser mayores. Es por eso que cuando escuchamos y comprobamos que obras de grandes inversiones que se construyen en nuestra ciudad como las fabulosas canchas de fútbol, el multimillonario campo del Ymca, y ahora el “Skate Park” para deportes extremos sean para satisfacer los sueños adolescentes del alcalde de nuestro municipio y no hacer lo que verdaderamente necesita Puerto Cabello, yo tenga que rechazarlo con toda fuerza.
Se gobierna es para la gente ¿Dónde queda la planificación de las obras, dónde quedan las necesidades de los barrios, dónde quedan las aspiraciones de quienes queremos tener una ciudad con desarrollo; dónde están las viviendas para la familia porteña, las nuevas tuberías y acueductos para el suministro del agua, los alumbrados de nuestros barrios, las nuevas escuelas y preescolares, las canchas para nuestros muchachos? Puerto Cabello está bonito por donde pasa la reina, para que la gente que nos visita los fines de semana cuando hagan su recorrido por la vía hacia nuestras playas digan “que bonito está el Puerto”, pero lo que no saben es que lo que pasamos los que nos quedamos aquí, los que no viajamos al extranjero y ni siquiera a la playa podemos ir a disfrutar porque seguramente nos tenemos que quedar para hacer la cola en Farmatodo o en el supermercado porque sacarán pañales, acetaminofén, leche, harina pan o jabón en polvo; o aprovechar y agarrar un poquito de agua para lavar el ropero que nos quedó de la semana ya que no pusieron agua ni un día por la crisis que desde hace bastante nos tiene agotados. Quizá sea para ver como aprovecho para tapar el hueco de mi calle o cortar un poquito el monte en mi cuadra en el parque o en la deteriorada cancha, porque las cuadrillas solo las usan para la autopista y las vías principales para que los que nos visitan vean las vallas y digan aquí se está trabajando. Otro grupo quizá se vaya para la playa a distraerse un rato y refrescarse porque seguramente a su sector le tocó el racionamiento eléctrico al que aún nos tienen sometidos todas las semanas. Quédense una semana y recorran los barrios para que vean cómo se bate el cobre de necesidades que padece esta hermosa ciudad privilegiada por la naturaleza pero profundamente castigada por el hombre, la burocracia y la prepotencia.
Ustedes perdonen pero así no se gobierna; y mucho menos cuando además nos tenemos que calar insultos, arbitrariedades y lo que es peor, el silencio cómplice ante los graves problemas por los que atraviesa el país y a los que no estamos exentos.
¿Cuánto se gastó el municipio en la construcción de las fabulosas (como dije) canchas de fútbol hechas para un selecto sector de nuestra población, porque los niños humildes, los vulnerables juegan aún en las calles, o en lo que queda de lo que una vez fue su cancha porque no hay planes ni plata para invertir en ellas, mientras tanto, el complejo en el antiguo Ymca, que es un capricho personal, lleva la bicoca de casi noventa millones de bolívares, o sea noventa mil millones de los viejos?, divida y saque la cuenta cuántas instalaciones deportivas se hubiesen recuperado con semejante cantidad de dinero. Que decir de lo que ahora venden como una obra monumental para los amantes de las patinetas, bicicletas, patines a costa de ocultar lo más preciado que tiene Puerto Cabello, su mar, quitarle la vista a esa parte de nuestro malecón para satisfacer sencillamente un “un sueño frustrado de la adolescencia” me parece simplemente una falta de respeto para el gentilicio porteño que no tengo por nacimiento, pero que he adquirido por respeto, afecto y valor a esta tierra histórica y fraterna.
¿Sin limites?
Generalmente este espacio lo utilizo para compartir con los miles de lectores de este prestigioso rotativo regional, mi visión política de la
situación que acontece en nuestro país y como nos afecta a todos los venezolanos; al mismo tiempo para evaluar como un mecanismo de
control la actuación de los representantes del Gobierno Nacional en su ineludible responsabilidad de responder a las demandas y promesas
de nuestros “compatriotas”. Hoy, luego de que el fin de semana lo utilice para hacer un recorrido por algunos sectores de nuestra ciudad no
puedo quedarme callada y quise exponerles lo que observé y escuché.
Puerto Cabello, pedacito de cielo, arropada por una exagerada y populista campaña publicitaria de Vitrina, no es ajena a los males que
aquejan al resto de la patria de Bolívar, contradictoriamente bendecida por la naturaleza pero castigada por la indiferencia, la desidia, el
oportunismo e incluso hasta el desprecio por sus verdaderas raíces, su historia y su herencia.
Catorce años lleva nuestro Municipio en manos del Socialismo del siglo XXI, en los primeros años de revolución nos decían que
avanzábamos “a paso de Vencedores” pero que a pesar de tener al presidente Chávez nos detenía el desarrollo no contar con un Gobernador
revolucionario, y se produjo la ruptura, la llegada de Uds. saben quién, al son del eructo y la musiquita impuesto desde Caracas, la más
nefasta gestión, tanto que ni su nombre se escucha y hasta los que bailaron y acompañaron en esa campaña al destructor de Carabobo, hoy
por cierto autoridades, les da urticaria y piquiña tan solo nombrarlo; la única huella de esa gestión en nuestra ciudad son los indignos
edificios de la conocida Boca del Lobo, cuyos habitantes a sus propias expensas han tratado de humanizar.
Nada resultó, fue peor el remedio que la enfermedad, se escuchaba en todas partes la añoranza del buen Gobierno, de la gestión eficiente que
dejó en nuestra ciudad un casco histórico recuperado y mantenido con las cuadrillas de operación alegría a todo lo largo y ancho de nuestro
territorio, un puerto que generaba dinero transformado en escuelas, viviendas, aceras, cloacas, obras no solo para nuestro municipio sino
para el estado en general, camiones cisternas, ambulancias, espacios deportivos y culturales, calles, carreteras, y hasta el distribuidor la paz,
en fin allí están su prueba palpable, en cada rincón que hasta en la imagen publicitaria de la actual administración municipal se muestran
como patrimonio (porque además lo son) de los porteños. Los siguientes años y con la esperanza de transformar la ciudad de verdad
nuestros ciudadanos apostaron a uno local, esperanzados en que el amor por la ciudad convertido en slogan político partidista conquistara el
sueño de una ciudad portuaria y al mismo tiempo turística; con sentido de pertenencia a su historia y su espíritu guerrero; de leyenda como
dice la canción. El inicio fue interesante: se cambió la fachada, se comenzó a limpiar, pintar y sembrar árboles por todas partes, todo el que pasaba creía que la ciudad había comenzado a transformarse y la gente sentía que no se había equivocado; demasiado bueno para ser verdad,
también comenzaron los abusos, las ofensas, el maltrato, y el desarrollo de una administración controlada por extraños cuyas obras obedecen
más al capricho que a la verdadera necesidad de una ciudad que se merece lo mejor. La consigna ha sido “sin límites”, sin límites para qué
y para quién?; sin límites para hacer lo que se les da la gana y no lo que se necesita, sin límites para la nueva boliburguesía que llegaron sin
nada y hoy son los nuevos ricos, los dueños de los negocios, sin límites para imponer sin consultar. Nuestro Municipio no tiene proyecto por
lo menos que conozcamos pero sí basura y huecos por todos lados, colas, contenedores y gandolas que cada día la hacen más invivible; no
hay gas, no hay agua, no hay viviendas, y ni siquiera trabajo porque las grandes empresas ahora están en manos de cubanos, chinos, rusos o
iraníes.
Mientras esto ocurre en tú ciudad que también es la mía y la de nuestros hijos, que se sumerge en la angustia de una vaguada a causa de la
lluvia, tanto el Alcalde como el actual Gobernador brillan por su ausencia, el primero ocupado más en su agenda personal en la madre patria
y el segundo de sus responsabilidades partidistas intentando detener la debacle en puertas por el desastre madurista que nos castiga sin palo
y sin mandador, demostrando con ello el mayor irrespeto y desprecio por quienes juraron representar y defender, confiados quizá en que te
han lavado tanto el cerebro y controlan tanto tú decisión que se pueden dar el lujo de gobernar desde afuera porque ellos tienen el control.
Cada día porteños y venezolanos, rojos o amarillos nos parecemos más, nos unen las mismas necesidades y las mismas esperanzas; pero tú
decides, si te satisface seguir como estás o exiges y luchas no por lo que dicen que te mereces, sino por lo que tú mismo quieres alcanzar.
¿De quien es la culpa?
La semana pasada conversamos y analizamos por esta vía la situación del país y su reflejo en nuestro municipio, que no escapa a la crisis por mucha publicidad y por mucha pantalla que el Gobierno radio dirigido local pretenda presentarnos. Escasez, el alto costo de la vida y el desempleo son indicadores que están haciendo mella en la vida cotidiana de quienes habitamos en Puerto Cabello. Nos resulta contradictorio que siendo Puerto Cabello, el asiento del Puerto más importante del país y uno de los más importantes del caribe, gracias a la descentralización y no a la revolución que no se nos olvide; también un Municipio con un amplio potencial turístico desaprovechado en toda la extensión de la palabra; y el asiento de muchas empresas con ganas de invertir en nuestra ciudad y contribuir a su desarrollo en una operación ganar-ganar, desafortunadamente no contemos con un verdadero plan de desarrollo, por el contrario, nuestra ciudad ha sido duramente castigada por el centralismo, la anarquía y la carencia de una visión gerencial menos personalista que garantice a Puerto Cabello y sus habitantes calidad de vida que la convierta en un verdadero pedacito de cielo.
Durante muchos años fue cuestionado el manejo de la actividad portuaria en manos del Gobierno Regional, no se evaluaba en su contexto el hecho cierto de que gracias al proceso descentralizador, nuestro puerto dejó de ser ese elefante blanco que satisfacía solo las apetencias de grupos internos que generaban un gran gasto a la nación con poca productividad para convertirse en lo que los expertos en la materia llamaron el pequeño milagro de Puerto Cabello, convirtiéndonos en uno de los puertos más eficaces y productivos de América latina. La crítica consistía en aseverar que todo se quedaba en Valencia, que los trabajadores eran valencianos y lo decían en términos hasta despectivos, como si fuéramos enemigos y no se tratara de ciudadanos de un mismo estado; pero como dice la sabiduría popular, la lengua es castigo del cuerpo y allí está nuestro puerto, hoy tomado por el centralismo, dirigido desde Caracas, y lo que es peor, la mitad entregado a cuba mediante el perverso convenio de Bolivariana de Puertos, que entrego el 50% de su manejo al Gobierno de los hermanos Castro, y es hoy depósito de contenedores con comida y medicamentos vencidos que jamás distribuyeron ¿Dónde quedaron los defensores del Puerto, a dónde fueron las voces de quienes se desgarraban las vestiduras porque el puerto debería ser solo de los porteños, dónde está el reclamo del 12,5% que debía garantizar la inversión en obras que beneficiaran a la ciudad?.
Nuestro Municipio también es asiento de una obra que apostaba al desarrollo de la actividad turística para el empuje a la diversificación de nuestra economía, el Puerto Turístico de Puerto Cabello, también obra de la descentralización, hecha con el propósito de atraer inversiones en esta área que permitiera que los nuevos emprendedores desarrollaran posadas, restaurantes, ventas varias, prestación de servicios para quienes escogieran a nuestra ciudad como destino para el disfrute en familia. Vayan y vean en que está convertido ahora, en un monumento al desprecio, a la indiferencia al punto que hasta el techo le desprendieron a sus instalaciones ante el silencio cómplice de quienes tienen la responsabilidad de defender nuestros bienes y enterrando con ello la posibilidad de nuevos empleos para quienes no quieren dádivas, sino trabajar y producir.
Pero no siendo suficiente con estas acciones, para quienes no lo saben, por allá por Borburata se construye una obra cuyo costo sobrepasa los 100 millones de Bolívares (cien mil millones de los viejos), me refiero a la llamada Fabrica de Satélites, vayan y vean lo que se ha hecho allí y pregunten cuántos borburateños o porteños están trabajando en esa obra, pero sobre todo, ¿Cuál es el beneficio para nuestra ciudad por esa inversión nacional? Igual sucede con el famoso Muelle de Aguas Profundas que se construye detrás de Makro, chinos, chinos y más chinos, son los beneficiarios del pago en dólares que reciben por esa obra, ¿Cuántos porteños tienen acceso a trabajo en esa obra? obra que por cierto acabó con un área de desarrollo habitacional turística para seguir convirtiendo a nuestra ciudad en un gran almacén de contenedores que hace ricos a unos pocos y más invivible a este puerto azul de leyenda para sus hijos. Pudiera seguir enumerando cosas pero se me queda corto el espacio: el campo deportivo Ymca, hoy monumento al capricho; la refinería El Palito, cuyas paradas son más negocio que posibilidad de trabajo para nuestros vecinos; y qué decir de Plantacentro también entregada a los cubanos para los puestos de trabajo. Pero tenemos patria! Claro que la tenemos, la que nos dejó Bolívar y la que nos convoca a defenderla y transformarla. Hagamos honor a nuestro espíritu guerrero mientras otros viajan y planifican sus proyectos personales, trabajemos por Puerto Cabello para convertirla en la ciudad que nos merecemos.
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