domingo, 12 de octubre de 2014
Deyalitza Aray denunció el estado de abandono de la Carretera Panamericana.
}
El pasado fin de semana la diputada a la Asamblea Nacional por Proyecto Venezuela, Deyalitza Aray, durante un recorrido por los tres municipios del occidente de Carabobo, denunció junto a vecinos el descontento generalizado por el estado de abandono en el que se encuentra actualmente la Carretera Panamericana.
La diputada desde el occidente de Carabobo afirmó que los vecinos están preocupados por las fallas de borde existentes, desde el municipio Miranda hasta Campo Carabobo, situación que pone en riesgo la vida de los conductores que transitan por esta importante arteria vial.
Deyalitza Aray visitó los tres municipios del occidente de Carabobo, con el objetivo de hacer una serie de consultas vecinales y a su vez conocer de cerca las distintas problemáticas que afectan a los vecinos de Bejuma, Miranda y Montalbán.
La parlamentaria que estuvo acompañada por los dirigentes Carlos Graffe, Saúl Jiménez y Pedro Torres, tuvo la oportunidad de reunirse con los equipos de trabajo de la organización Proyecto Venezuela y con otro grupo de vecinos del municipio Montalbán, con los cuales se comprometió a realizar en los próximos días una Asamblea de Ciudadanos para evaluar el problema de los secuestros express que se han estado suscitando en la localidad.
Del mismo modo, en Miranda se reunieron con los equipos de trabajo y analizaron el delicado problema de recolección de desechos sólidos en el municipio, que está causando graves daños a la salud de los mirandinos.
En el municipio Bejuma la diputada Aray conoció de primera mano la grave situación que se viene presentando con el bote de basura de Bellorín, ya que desde hace algún tiempo –denuncian los vecinos- se están depositando los desechos sólidos provenientes de Valencia y otros municipios foráneos, lo que agrava la persistente contaminación en el municipio. Asimismo, examinaron la situación irregular que se está presentando con respecto a la represa de Canoabo.
Finalmente, la diputada Deyalitza Aray aseguró que presentará estas problemáticas ante la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional, y que solicitará una inspección a los sitios específicos, con el fin de realizar planteamientos concretos al Gobierno Nacional y que se le dé una respuesta oportuna a los vecinos de los municipios de los valles altos de Carabobo.
Mi columna: Estado de sospecha (II)
Me veo en la necesidad de transcribir algunas consideraciones publicadas en el artículo anterior de esta misma columna por ser oportuno y apropiado respecto a los últimos acontecimientos que en materia de violencia han ocurrido en el país. Sería imperdonable de mi parte no referirme al abominable asesinato del colega parlamentario Robert Serra, que demuestra cómo los niveles de inseguridad no hacen distinciones políticas, partidistas ni de colores; sencillamente ataca y siega la vida con un altísimo contenido de rabia, de ensañamiento y de sangre sin ninguna justificación. Porque nada, absolutamente nada puede justificar la pérdida de la vida humana. Somos solidarios con el dolor ajeno, de su familia, de sus amigos, de su militancia, como lo somos con todas las familias que día a día viven la tragedia de perder a un ser querido en manos del hampa y la delincuencia y que desgraciadamente cada vez son más en Venezuela. Lo hacemos con sinceridad, a pesar de la negativa y el rechazo que la soberbia, la prepotencia de la alta dirigencia oficialista expresó en contra nuestra sin permitirnos siquiera materializar personalmente nuestras condolencias, miseria humana diría yo.
Por el contrario, en lugar de aprovechar estos momentos de dolor que compartimos y respetamos para convocarnos, para esforzarnos para intentar trabajar definitivamente juntos en contra de este miserable flagelo cada vez más incrustado en nuestra sociedad, sintiéndose poderoso y hasta protegido en la mayoría de las oportunidades por la impunidad reinante consecuencia de la putrefacción que lamentablemente tiene todo nuestro sistema de justicia; escuchamos una fuerte avanzada de acusaciones, de amenazas y de conclusiones anticipadas sin ninguna justificación que desde ya dejan muy mal parada la transparencia del proceso de investigación y con ello la verdad de los hechos. En los quince años de revolución, los venezolanos hemos ido recibiendo de parte del Gobierno primero de Chávez y ahora de Maduro sucesivas imposiciones sobre leyes y conductas que nos estimulan esa suerte de terror psicológico donde todo el mundo es sospechoso y la supuesta seguridad es más importante que los derechos, acompañados de la permanente opacidad en la información que hace que en casos como el virus de chikungunya hoy los médicos no se atreven a colocar que ése es el diagnóstico porque serán ellos con la oposición los responsables de los "supuestos casos" y de alarmar a la oposición por pedir y denunciar lo que está ocurriendo y el Gobierno no quiere admitir. Entonces pienso en la otra herramienta, la hegemonía comunicacional, en la necesidad del silencio cómplice, en la ausencia de críticas, en la censura obligada que se aplica actualmente y ciertamente una especie de escalofrío me recorre y confirma lo que no podemos callar, la revolución necesita silencio y lo que es peor, no necesita críticos y no los permitirá, por eso arremete, amenaza, ordena medidas y abre procedimientos a diestra y siniestra contra todo lo que le resulte incómodo así tenga que disfrazar la verdad.
El Gobierno Bolivariano no es distinto, igual que en la cuarta tampoco es muy tolerante con la crítica; y como toda visión militarista de la política que se precie, a la Revolución roja le molesta y le incomoda la opinión disidente, pero a diferencia de la cuarta y afirmado por su máximo líder esta revolución era "pacífica, pero estaba armada". Allí cambiaron las cosas, y uno se pregunta: ¿se trataba de la violencia sugerida o de la idea bastante clara de que la Revolución continuaría incluso cuando la historia cotidiana tratara de detenerla?
Mucha de esa nueva generación de oficialistas convencidos de los planes conspirativos del llamado "enemigo interior" y sus jóvenes que han crecido bajo la idea de que la "conspiración empieza por casa" así lo creen, porque así se lo han hecho ver, no nos olvidemos de que para el socialismo -o al menos cierta corriente dentro del pensamiento ideológico- es muy necesario el control de la información, se habla de unificar opiniones, de hacer que los medios de comunicación estén al servicio del bien común, que el mensaje que se exprese esté por encima de los intereses privados y personalistas. Pero más allá de lo idealista, la cosa es que el Gobierno necesita la figura de la censura, y ahora es la vida ciudadana regida por decretos presidenciales, por medidas que intentan imponer a juro ideologías y costumbres extrañas al venezolano, que sólo pueden ser implantadas con un falso populismo de comprometerse a resolver de manera definitiva el problema y que garantizará el bien común, pero detrás se esconden una amenaza y el temor; la verdad es que no se trata de un problema de seguridad nacional, de lo que se trata es cómo sostener un sistema que no es aceptado por medio país y no es entendido ni siquiera por la mayoría chavista. ¿Nos acostumbraremos los venezolanos a callar? ¿Nos haremos parte de este estado general de sospecha? ¿A qué precio?
Deyalitza Aray: Es hora del reencuentro y de trabajar por este país.
Con un llamado al reencuentro, a trabajar por este país, recuperar la paz, sin tanta violencia y confrontación, la diputada a la Asamblea Nacional, Deyalitza Aray, se pronunció en su discurso como oradora de orden, en la sesión especial que con motivo del XIX Aniversario de Proyecto Venezuela, se realizó este lunes en la Cámara Municipal de Naguanagua.
Aray se refirió a las ausencias, las permanentes y las temporales, la de Olga Iturriza, que falleció hace pocos meses, y la ausencia forzada, “por una medida absurda”, de su líder fundador Henrique Salas Römer.
Subrayó los principios que rigen la filosofía de Proyecto Venezuela, de la descentralización, la despartidización y la desmarginalización. Su visión de que el ser humano es el protagonista del accionar de la nueva política que practica esta organización política, de respeto al ciudadano, “que no es otra cosa que el respeto a la vida, a la salud, al derecho de tener acceso a una buena educación, que es respeto a la familia y la confianza en la facilidad que tenemos los venezolanos para salir adelante con nuestro propio esfuerzo cuando se cuenta con un mínimo de seguridad y ambiente positivo”.
Con apenas 19 años –dijo- este partido tiene muestras de cómo se puede gobernar con la participación de todos los venezolanos. “Basta recorrer todo el estado para encontrar en cualquier parte de su territorio vestigios de una gestión comprometida solo con el desarrollo de su región y de su gente, pero que hoy se ve seriamente amenazado por el abuso, la incapacidad y la indiferencia”, acotó.
La diputada de la Asamblea Nacional agradeció la presencia de todos los concejales de la Cámara Municipal en esta sesión. Llamó a dejar la confrontación, a encontrar las coincidencias, “las que nos unen que son mucho más que las que nos separa”. Señaló que este es un objetivo perfectamente factible, pero requiere una colectividad consciente, segura de sus propósitos, de su camino y de la necesidad de su presencia activa para promover los cambios que aspiramos y necesitamos en la estructura, orientación y organización del Estado.
Invitó en este 19 aniversario del partido del sol, a despertar la esperanza, segura de que estamos a las puertas de un verdadero cambio. “ Venezuela, con el aporte activo y solidario de todos los venezolanos, volverá a ser muy pronto un nación próspera, digna de su legado histórico, respetada en el mundo por la probidad e ilustración de sus dirigentes y la solidez y solvencia de sus instituciones”, aseguró.
Durante esta sesión especial donde estuvieron presentes el alcalde del Municipio, Alejandro Feo La Cruz, las legisladoras Neidy Rosal y Maria Victoria Rodríguez; Julio Castillo Sagarzazu, ex alcalde de Naguanagua, además de concejales de otros municipios, dirigentes regionales y miembros del consejo directivo del partido del sol, se entregaron reconocimientos como Ciudadanos Meritorios del Municipio Naguanagua, a 20 destacados dirigentes, activistas y militantes de Proyecto Venezuela.
Mi columna: ¿Y dónde está el capitán?
La ley entra por casa, reza un decir popular; recientemente se inició en nuestra ciudad una campaña como todas a las que nos tiene acostumbrados el gobierno revolucionario y socialista de Puerto Cabello: publicidad costosísima, grandes vallas, calcomanías, operativos y multas para quien no cumpla con las normas establecidas en la nueva propuesta ciudadana conocida como "Puerto Cabello Toma Conciencia". No voy a atacar la propuesta porque la buena fe se presume, y quiero suponer que a quien se le ocurrió pensó en un mecanismo para sembrar conciencia ciudadana, para un mejor convivir, para mejorar nuestra calidad de vida y no para ponerse en unos reales (¿?) con publicidad y propaganda, o mediante esa pantalla sacar un dinerito con otro destino.
Lo que intento poner a disposición de nuestros lectores es cómo mientras al ciudadano común, a Ud., porteño de a pie, le pretenden meter en la cabeza que aquí no es que el gobierno local sea ineficiente para recoger la basura y mantener limpia la ciudad, sino que somos unos cochinos y no nos merecemos esa atención; o que si no le llega agua a su casa y se la racionan es porque Ud. la malgasta y no porque el gobierno ha sido ineficiente para rehabilitar los acueductos, construir nuevos sistemas para distribuir el preciado líquido; que la luz se le vaya a cada rato, se le quemen sus electrodomésticos y lo que le digan es que está consumiendo mucha energía y que a pesar de estos calorones Ud. no puede prender su aire acondicionado; con tanto malandro suelto y probablemente Ud. sale apurado en su moto o en su carro (si lo tiene) para trabajar por mala suerte se le olvida ponerse el casco y el chaleco o cinturón de seguridad y lo agarra uno de esos operativos cuente con su multa segura; o lo que es peor, que Ud. se canse de ver a los mismos funcionarios que le exigen cumpla con la norma, infringiéndola a cada rato porque ellos son la autoridad.
Nadie puede dar lo que no tiene y pareciera que a pesar de la campaña hay mucha gente que no tiene nada de conciencia, porque esto pasa primero que nada por el respeto al hecho cierto de ser ciudadanos y cuando una autoridad es electa lo primero que se muestra es el respeto a quienes lo eligieron e incluso a quienes no, ser capaz de reconocer que debe gobernar para todos y respetarlos a todos por igual; pero desde hace ya bastante tiempo en Puerto Cabello nos estamos acostumbrando a una práctica que burla por un lado la voluntad soberana expresada mediante el voto al imponernos un alcalde encargado que nadie eligió, un funcionario administrativo que asume la ausencia del alcalde de la ciudad mientras todo se hace por rezaga, por temporada y desde la madre patria; viajes van y viajes vienen, entradas y salidas, ¿con dinero propio o del municipio?, nadie lo sabe; y por el otro cuando aparece es solo para mantener la conducta que le caracteriza: gritos, ofensas, amenazas, imposición y desprecio a la divergencia. Que mientras en nuestra ciudad seguimos con las gravísimas consecuencias de esta crisis que hace estragos en nuestra economía, mientras en nuestra ciudad lo que se construye son campos de fútbol, mientras la inseguridad nos desborda a pesar de patrullas, motos y luces, que teniendo al puerto más importante del país nuestro tiempo se consuma mayoritariamente en colas rastreando de comercio en comercio productos de primera necesidad, los porteños no sabemos dónde está el alcalde de la ciudad. ¿Desde cuándo en Puerto Cabello no se inaugura una obra?, ¿desde cuándo no se entrega una casa?, ¿desde cuándo no se hace un anuncio importante y beneficioso?, pareciera que se les olvidó que los vecinos de Puerto Cabello eligieron un alcalde para atender sus demandas, para procurar beneficios para la ciudad, para gerenciar; que se rasga a cada rato las vestiduras y pregona querer más que nadie a esta histórica ciudad, pero la desprecia cuando ignora y descuida sus más relevantes funciones; y eso, amigos lectores, es una absoluta falta de conciencia.
En Puerto Cabello se daña la comida, se asesina, se secuestra; se pone en funcionamiento el aeropuerto, pero ¿qué hay del ferrocarril?, nadie sabe cuándo es que por fin lo van a terminar, ¿y qué decir de nuestro puerto, entregado a Caracas y ahora rogando que alguien reclame el dinero que corresponde a nuestra ciudad y que él mismo no es capaz de reclamar?; ¿qué decir de Planta Centro y la pérdida de recursos mientras los porteños nos acostumbramos a los apagones? ¿Han visto ustedes alguna declaración, alguna inspección, alguna posición? Esta ciudad se merece mucho más, merece ser el mejor puerto del mundo y no el número 22 de un estudio de 24; merece tener una gran economía, merece ser el mejor destino turístico; pero sobre todo merece tener una mejor calidad de vida, desarrollo y no los pañitos calientes que se han hecho en estos últimos años, que se agradecen, pero definitivamente no son suficientes.
Nuestra ciudad tiene que dejar de ser un capricho de uno y comenzar a ser el gran proyecto de todos.
Prove repudió asesinato de odontóloga en Valencia.
La diputada a la Asamblea Nacional Deyalitza Aray, en nombre del Consejo Nacional de Proyecto Venezuela, repudió el vil asesinato del que fue víctima en días pasados la odontóloga Rosaura Ortega González, esposa del ex diputado por Proyecto Venezuela ante el Consejo Legislativo del estado Carabobo, Alberto Hands.
La parlamentaria nacional manifestó que nuevamente los carabobeños fueron sorprendidos por el dolor, la conmoción, la incredulidad y la indignación ante el vil asesinato ocurrido en nuestra entidad contra la profesional de la odontología dentro de su propio consultorio en la calle Vargas del centro de Valencia.
El Consejo Nacional de Proyecto Venezuela expresó así su rechazo a la violencia y el crimen de la ciudad y exigió acciones contundentes al Estado, que “es responsable de la seguridad de todos los ciudadanos”.
La trabajadora de la salud, Ortega González, decidió convertir su antigua residencia familiar en una pequeña clínica odontológica, con el fin de atender a pacientes de escasos recursos económicos, así como a personas con discapacidades, como un aporte a la sociedad venezolana.
Mi columna: ¿De quién es la guerra?
Los orígenes, alcance y efectos de la “supuesta guerra económica” que según el gobierno revolucionario y socialista de Venezuela han emprendido los medios de producción, y todos aquellos que no comulgan con el régimen, han permitido descubrir a los verdaderos responsables de la tal guerra, que no son sino los mismos altos jerarcas que diferentes sectores de la economía, voceros políticos e independientes, medios de comunicación y hasta recientemente disidentes del oficialismo (hoy traidores de la patria) hemos venido señalando y denunciando. En este espacio quiero que se paseen, amigos lectores, por esta suerte de recorrido económico que gentilmente pusieron a nuestra disposición expertos en la materia y háganse su propio juicio, para que juntos develemos esta lamentable realidad.
El mal gasto de la inmensa corriente de recursos monetarios que supera el de todos los gobiernos, y la disposición de nuestro petróleo y de sus productos para adquirir cuantiosas deudas por préstamos, acuerdos energéticos y compensación por pagos de servicios e intromisión en áreas estratégicas y sensibles del país por parte de Cuba, que menguan significativamente los ingresos netos de divisas de Pdvsa, es el propio gobierno que además lo maneja a su real y único antojo.
La asignación discrecional de las divisas a través de organismos oficiales como Cadivi y Cencoex, necesarias para la adquisición de productos, materias primas, insumos y servicios importados, también la efectúa el gobierno y ha sido causa de una gran acción de corrupción con el otorgamiento de más de 20.000 millones de dólares a empresarios de maletín, cuya lista prometida constituye secreto de estado, por las implicaciones políticas que suponen para el régimen; mientras tanto, las consecuencias que son muchas y negativas de la instalación del nuevo sistema cambiario y su injustificada demora, destrozan nuestra economía doméstica y han ocasionado la pérdida de la confianza construida durante años para el otorgamiento del necesario crédito comercial a Venezuela.
La decisión del gobierno de controlar el 90% del mercado del cemento, mediante la creación del Consorcio de las Empresas Cementeras del Estado, cuya desacertada decisión de conformar una Directiva con funcionarios políticos, con escaso conocimiento gerencial, ha provocado el desabastecimiento del rubro tan necesario para la vivienda y la actividad del sector de construcción del país. Otras de las acciones fracasadas han sido la expropiación y nacionalización de importantes empresas como las metalúrgicas, de fabricación de tubos de acero sin costura, de envases de vidrio, obligadas a disminuir sus jornadas y turnos, paralizar sus líneas de fabricación y hasta detener por completo la fábrica por falta de materia prima, de allí que por ejemplo no se están fabricando recipientes para alimentos y bebidas, no haya disponibilidad de frascos para la mayonesa o salsa de tomate, tampoco latas para refrescos o malta.
El estado también metió sus manos en el agro y expropió haciendas agrícolas, hatos ganaderos de ceba y engorde, lecheras, polleras, cochineras. Actividades diversas que decidió estatizar, sin tomar en cuenta que cuando no hay dolientes directos (propietarios) la actividad se hace ineficiente, prueba de ello es lo ocurrido con el Grupo Agroisleña, empresa con más de 52 años de fundada para almacenar las cosechas y el gobierno la transformó en Agropatria, hoy es una empresa quebrada y sin ninguna utilidad.
El Gobierno intervino los centrales azucareros como paso previo a su expropiación, igual Monaca y tomó el control de la “Planta Compresora de Gas PIGAP II”.
La falta de medicamentos y materiales en los hospitales y clínicas, que alcanzó 50% en marzo según cifras del Banco Central de Venezuela, ha puesto en jaque la salud de los venezolanos; hacen falta desde guantes hasta inyectadoras y válvulas mitrales; y por último, recurre ahora a otro trapo rojo, el supuesto combate contra el “contrabando de extracción”, mal endémico del país que se ha intensificado durante los últimos quince años, por la complicidad de las autoridades.
Es obvio que el régimen denuncia una aparente “guerra económica” para distraer la atención pública del agotamiento de los fondos que había venido disponiendo a su libre albedrío, sin control ni vigilancia alguna de parte de los organismos de los Poderes Públicos. Quedan aquí evidenciados, pues, la falsedad y los verdaderos causantes de nuestra crisis, de quien es el que decreta la guerra y no es otro sino el régimen imperante y su desacierto en intentar implantar, a troche y moche, un sistema que comienza a ser rechazado por el pueblo que observa cómo se ha demolido la industria, ha provocado un desempleo galopante, ha permitido los elevados niveles de desabastecimiento y la imposibilidad de contar con suministros apropiados de alimentos y medicina, una inflación que nos desangra, y pretende tratarnos como si los venezolanos fuésemos pendejos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



.jpg)

.jpg)