jueves, 31 de julio de 2014
Diputada Deyalitza Aray: En #Venezuela Ley Habilitante no ha tenido efecto sobre la corrupción.
Puerto Cabello, julio 30 (Yrvis Reyes Marcano).- La Ley Habilitante, que le da “poderes especiales” al Presidente de la República para luchar contra la corrupción, no ha tenido efectos sobre este flagelo, en la opinión de la diputada a la Asamblea Nacional (AN) Deyalitza Aray.
“De hecho, en estos últimos meses se han presentado casos que bien valdría la pena no solo investigar, sino tomar acciones contundentes. Sin embargo, en el país el problema es que no existe independencia de poderes, y esta Habilitante solo ha servido para perseguir a dirigentes de la oposición o que decidieron desviarse de la línea del partido de Gobierno”, detalló Aray.
La parlamentaria puso como ejemplo el caso de los 25 mil millones de dólares que entregó Cadivi a empresas de maletín, así como el de Bandes, el Fondo Chino y otros expedientes que aún no tienen respuestas por parte del Gobierno Nacional.
¿Y la Ley Anticorrupción?
La diputada precisó que si de verdad en el país se tuviera la intención de luchar contra la corrupción, se hubiese aprobado la reforma a la Ley Anticorrupción, a la cual solo se le realizaron modificaciones para adecuarla a los nuevos tiempos, y aunque fue aprobada por la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional por unanimidad, se engavetó y no se volvió a presentar en la plenaria.
Aray recordó que en este instrumento existen mecanismos para la incorporación de procesos que servirían para controlar el uso del dinero que reciben los consejos comunales, igualmente la prohibición del nepotismo en la función pública, que no es más que un control de los grados de consanguinidad en los cargos dentro de la función pública.
martes, 29 de julio de 2014
Mi columna: El regreso del pollo.
No se emocionen, amigos lectores. Sé que muchos pensarán que me refiero al “Pollo” bueno, al “Pollo” de Carabobo como cariñosa y afectivamente llamaron los carabobeños a nuestro gobernador de siempre, ése que entregó toda su juventud a la lucha y el desarrollo de Carabobo: a Henrique Fernando Salas Feo y que aun fuera de nuestras fronteras se mantiene haciéndolo llevando internacionalmente las denuncias de lo que sucede en nuestro país. En esta ocasión voy a referirme a ese lamentable y patético episodio que nuevamente coloca a Venezuela en la noticia internacional y deja ver claramente las costuras de la visión y manejo político no solo de la justicia interna, sino de las relaciones internacionales que ha establecido el régimen que nos gobierna actualmente.
Hace pocos días amanecimos con la noticia de la detención en Aruba del Mayor General retirado Hugo Armando Carvajal Barrios, venezolano, un hombre de un perfil muy bajo, conocido con el sobrenombre de “el Pollo’”, por su apariencia física. Desde hace diez años está vinculado a la Dirección General de Inteligencia cuando en julio de 2004 fuera nombrado por el ex presidente Hugo Chávez como director de esa entidad. El ex director de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) fue arrestado al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Aruba el pasado jueves a petición de las autoridades estadounidenses, específicamente por parte de la DEA en colaboración con el Gobierno de Holanda, y quien es considerado como “uno de los oficiales venezolanos más cercanos a la guerrilla colombiana”, siendo señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2008, junto con otros militares venezolanos, de financiar a las FARC, y en 2013 fue acusado por la Corte del Distrito Sur de Florida. Su nombre también salió a relucir en el material encontrado en las computadoras del jefe de la guerrilla colombiana alias Raúl Reyes, muerto en marzo de 2008. No se hizo esperar el Gobierno venezolano para que desde el presidente Nicolás Maduro y el resto del alto Gobierno levantaran sus voces de protesta para denunciar lo que llamaron un “secuestro diplomático”. Carvajal fue nombrado cónsul por el Gobierno venezolano, pero cuya acreditación no constaba ante las autoridades del Reino de los Países Bajos, calificando el hecho de ilegal y arbitrario. Inmediatamente apelaron al derecho internacional, en especial a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
Toda una consternación se generó dentro de la oficialidad afirmando que la defensa del general sería con todas las posibilidades y con toda la fuerza del Estado venezolano en el marco de la ley internacional; y entonces uno se pregunta: ¿por qué esa vehemencia para defender a quien es señalado nacional e internacionalmente de graves delitos, de hechos dudosos con la guerrilla y el narcotráfico incluyendo el famoso caso Makled?
Incluso la respuesta fue casi inmediata por parte del Tribunal Supremo de Justicia a la solicitud de amparo constitucional interpuesta por el hijo del funcionario contra lo que estimaron como la detención ilegal y arbitraria por parte de Aruba y la exigencia por parte del TSJ de la inmediata aplicación de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.
Funcionó la acción del Gobierno. Este domingo fue liberado por las autoridades de Aruba y regresó a Venezuela “el Pollo” Carvajal, recibido como héroe en el propio congreso del Psuv a sabiendas de que no podrá regresar a la isla porque será arrestado, no pudiendo faltar las subsiguientes acusaciones a propios y extraños de ser culpables de otro plan siniestro para atacar a la revolución y sus más insignes representantes como el caso que nos ocupa. Utilizaron los mecanismos internacionales que tanto han negado y hasta descalificado cuando son activados por la dirigencia opositora venezolana. País bizarro, mientras esto funcionó de esta manera para lo que ellos llaman ilustre camarada, aquí en Venezuela seguimos en pie de lucha por la libertad de nuestros presos políticos, a ésos que no se les reconoce ni un solo derecho, a los que se les viola su inmunidad legítima y verdadera por haber sido otorgada por mandato popular, aquí que mientras reclamaban y movían toda la estructura del poder para liberar a uno de los suyos suficientemente cuestionado, en Ramo Verde se atacaba, se agredía, se maltrataba y una vez era burlada nuestra propia constitución nacional.
La cosa es al revés, Carvajal de acusado pasó a ser acusador y los nuestros, ésos cuyo único delito ha sido decir la verdad, enfrentar un sistema que vulnera nuestros derechos, son tratados como los peores delincuentes. De manera que el que tenga ojos que vea, que compare, que analice, que se vea en el espejo de lo que significa amparar semejante contradicción y recordar que los gobiernos pasan, pero los principios, los valores y nuestras propias convicciones son la verdadera herencia que tenemos y nos queda como ciudadanos, es en nuestra conciencia donde estará la respuesta: someterse o cambiar.
viernes, 25 de julio de 2014
¿Y dónde están los 630 mil millones?
Puerto Cabello, julio 23 (Yrvis Reyes Marcano).- “Aprobamos el crédito adicional para el Ministerio de Ambiente por 85 millones de bolívares, de los cuales 10 millones son para Hidrocentro, para no hacer pagar a la gente por las ineptitudes del Gobierno Nacional”, aseguró la diputada a la Asamblea Nacional (AN) Deyalitza Aray.
Sin embargo, la parlamentaria exigió una investigación para conocer el destino de 630 mil millones de bolívares que fueron aprobados para el proyecto de recuperación y rehabilitación de las plantas de potabilización de Venezuela, entregados por medio de un crédito de la Corporación Andina de Fomento para la Hidrológica de Venezuela.
Aray detalló que estos 630 mil millones aparecen reflejados en la memoria y cuenta del Ministerio de Ambiente del año 2013, en el que especifica que 371 millones están en ejecución, y cuando revisas, solo han sido ejecutados apenas el 3% de los proyectos.
Esos 10 millones que se le están entregando a la Hidrológica del Centro (Hidrocentro) solo sirven para seguir aplicando planes paliativos como el alquiler de camiones cisterna para realizar operativos, y es una miseria si se considera que también fue aprobado un crédito adicional para gastos de publicidad del Gobierno, por un monto de mil 400 millones de bolívares, precisó la legisladora.
Agregó que no se justifica la aplicación de estos créditos por la contingencia de la sequía, cuando el año pasado ya los expertos avizoraban los problemas que ocasionaría el fenómeno El Niño, por lo que el Ejecutivo Nacional debió prever los problemas que hoy existen con la distribución de agua potable.
“Cuando se revisan los presupuestos ordinarios queda claro que el Ministerio de Ambiente recibió una gran cantidad de dinero para cumplir con los proyectos que llevaban a la optimización de los sistemas de potabilización, distribución y mantenimiento del agua potable, que deberían garantizar agua suficiente y sobre todo de calidad”, explicó Aray.
Afirmó que la semana pasada tuvieron un derecho de palabra ante la Comisión de Ambiente de la AN para insistir en la solicitud de las inspecciones a las plantas potabilizadoras y de tratamiento, así como al vertedero de La Guásima, ya que hay una incidencia en la contaminación del agua de los lixiviados -líquido que emana de los desechos sólidos-, debido al colapso de este relleno sanitario, por lo que a este tema también debe integrarse el Ministerio de Salud, por las distintas enfermedades producidas por la falta de potabilización del agua.
miércoles, 23 de julio de 2014
Mi columna: 537 y medio.
El domingo se realizaron las elecciones internas del Partido Socialista Unido de Venezuela para la escogencia de los 537 delegados que participarán en el III Congreso a efectuarse el 29 del corriente mes. No pretendo en ningún modo inmiscuirme en el proceso interno de una organización política, respetamos a cada partido en sus decisiones internas, pero lo que no podemos negar es que siendo el partido oficialista, esas elecciones y sus resultados tendrán incidencia directa en nuestro acontecer diario y grandes repercusiones en las acciones de gobierno que nos afectan directamente a todos los venezolanos.
Quinientos treinta y siete delegados escogidos con la democracia que da el poder, la autoridad, la línea, y que representarán a la mitad del país (porque la otra mitad está en contra), esa que creyó en un proyecto iniciado por el ex presidente Hugo Chávez cuando los desaciertos de los últimos años de la llamada cuarta república hicieron nacer en el sentimiento ciudadano la necesidad de un cambio, de un estremecimiento radical del Gobierno y del estado en sí mismo y que aferrándose a esa propuesta lo llevaron al poder. Hablar de esos cambios sería redundar en hechos recientes, conocidos y vividos hasta ahora; para algunos exitosos, para otros más de lo mismo y para casi la mitad (en los que me incluyo) con más fracasos que aciertos, entendidos no en términos numéricos ni electorales, sino en los verdaderos logros obtenidos. En su propuesta se ofreció a los venezolanos una nueva Constitución Nacional, la renovación de los poderes públicos, un nuevo modelo político, social y económico, se habló de participación y protagonismo; lo hicieron, pero también se habló de desarrollo, independencia, soberanía, estabilidad, y allí, justamente allí es donde está el meollo del asunto, es ésa la base del fracaso y la incidencia a la que me refería, porque las consecuencias las estamos padeciendo en estos momentos todos los venezolanos además de una deuda anticipada que tendrán que pagar las futuras generaciones de continuar en las actuales condiciones.
Venezuela ha gozado en tiempos de revolución de los mayores ingresos por renta petrolera de toda su historia democrática, renta que sigue siendo la base de nuestra economía que luego de 14 años de gobierno chavista y uno madurista, no sirvieron para cumplir la promesa de convertirnos en potencia con diversidad económica; al contrario, seguimos dependiendo del petróleo, mucho peor porque ahora no se trata de conseguir con ello la satisfacción de las necesidades fundamentales de la gente, de lo que se trata es de usarlo como medio para sostener un modelo político que se debilita y que solo engorda a una nueva burguesía que comienza a ser cuestionada, denunciada por sus propios aliados. Nos ofrecieron independencia, soberanía, entre otras cosas, y ahora hasta para comer dependemos de las importaciones, del dinero de los chinos casi dueños del país. Nos hablaron de autonomía, pero vivimos con un centralismo destructivo, controlador, con poderes sometidos y partidizados; una justicia cuestionada y fuerzas armadas politizadas. 15 años después, con misiones sí, con más pensionados, pero también con el salario más pobre, servicios públicos cada vez más decadentes y la mayor inflación del mundo, esa que se traga nuestro dinero en un abrir y cerrar de ojos, mientras rezas para que no te enfermes, y ruegas mantenerte vivo en un maravilloso país hoy convertido en el segundo más inseguro del mundo, con mucha corrupción, mientras su Ministro de Turismo intenta vender con semejante imagen la consigna "Venezuela es chévere".
Nuestro país no solo es chévere, nuestro país es grande en historia, en cultura, en ideales y fuerza humana que no se merece estar como está, de allí que sin ánimo de aguarles la fiesta me permito hacerles una reflexión que ese congreso no solo sirva para intentar recoger y halar las orejas a quienes se salieron o quieren salirse del carril en el que hasta ahora los había tenido su proyecto político y que comienzan a hacer públicas sus fisuras internas como consecuencia de la gravedad de la crisis por la que atravesamos, conscientes como están algunos de la responsabilidad histórica y administrativa que tienen en ella. Que no sea un simple gasto de dinero que además es de todos los venezolanos para intentar vender que las cosas están bien y todo sigue como lo dejó Chávez porque ustedes saben que no es verdad. Nuestro país se cae a pedazos y cada día será más difícil la cosa para la gran mayoría de los ciudadanos de a pie, para los empresarios, las amas de casa, los estudiantes, los profesionales y aquellos que se quieran casar y formar una familia, gente como tú, que mientras votabas sabes que allí seguían las colas, la falta de agua, de luz, acompañados ese domingo del sacrificio de muchos padres para intentar festejarles el día del niño a sus hijos que serán los herederos de una Venezuela hipotecada, comprometida y en riesgo si no decidimos cambiar.
Diputada Deyalitza Aray: "Corrupción implica mucho más que desvío de dinero"
(Valencia, 18 de julio. Noticias24 Carabobo) Este viernes, la diputada Deyalitza Aray de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN), ofreció declaraciones a Noticias24 sobre los casos de corrupción que son investigados por el parlamento.
Aclaró que los casos de corrupción no están relacionados únicamente con la desviación de dinero, sino con el efecto que genera para el país, y la posterior crisis en que termina convirtiéndose. “Cuando el organismo deja de invertir ese dinero en lo que está destinado, trae consecuencias como las que vivimos todos”.
Aray considera que la corrupción no debe tener cara ni color. Agregó que tampoco debe ser usada como herramienta contra aquellos que no comparten la ideología del Gobierno.
Actualmente existen muchas instituciones denunciadas por diversas razones, posteriormente “se les ha hecho investigaciones, pero no son atendidas correctamente”. Criticó que hasta los momentos no existan adelantos en las investigaciones contra estas empresas.
Sobre el caso de los 20 millones de dólares que indicó Jorge Giordani en su carta, mencionó que sería importante preguntarle a los organismos responsables a qué se refirió. “Hasta ahora nadie conoce lista, nombres, no han iniciado procedimientos y todos sabemos lo que sucedió porque ha tenido un efecto ‘demasiado brutal’ en nuestra economía”.
Con información de Noticias24
miércoles, 9 de julio de 2014
Mi Columna: Turno al bate.
Deyalitza Aray
Había tardado mucho el Gobierno Nacional en enfilar sus ataques contra uno de los líderes más respetados y demócrata con que cuenta la política venezolana. La estrategia fue montada desde que la enfermedad y posterior desaparición física de Hugo Chávez conllevan a asignar a Nicolás Maduro la responsabilidad del gobierno y la candidatura presidencial, quien a pesar de todo el poder es responsable de la pérdida de casi un millón de votos de los afectos que como herencia y legado había dejado el "comandante eterno". A partir de allí se hace necesario un nuevo accionar político que permitiera mantener ese gobierno que iniciaba Nicolás con un plomito en el ala, intentando consolidar un liderazgo que de antemano sabían que no poseía el nuevo huésped de Miraflores.
Se inicia así el plan, conscientes del debilitamiento político tanto del gobierno como de la oposición, acompañado del malestar general que se desarrollaba a pasos agigantados consecuencia directa del fracaso, por un lado de la gestión gubernamental y la decepción que por el otro generaba la ausencia de un líder genuino que inspirara la verdadera lucha y el reclamo de millones de venezolanos que no aguantaban ni aguantan más.
Se activa la estrategia, asesorados desde La Habana necesario sería comenzar a neutralizar a todo aquel que representara una amenaza para el régimen; las acciones y valentía de nuestros estudiantes que, interpretando ese malestar, apelaron a la única herramienta constitucional, legítima y natural para exigir un cambio: la protesta hecha calle, el reclamo, la exigencia, los hace encender las alarmas. Comenzaron las detenciones, las citaciones y los montajes; utilizan cualquier medio que luego se encarga -lastimosamente-, nuestro Tribunal Supremo de Justicia de legitimar y el Ministerio Público de materializar. Hablaron de golpe duro o suave, pero golpe al fin, de desestabilización, de guerra económica, guarimbas y la famosa Fiesta Mexicana, nada funcionó, cada día se hacía peor el ambiente interno y externo; la falta de comida, la inflación, las protestas, las muertes, las violaciones a los derechos humanos convierten Venezuela en noticia internacional, obligando al gobierno a llamar a dialogar, pero sin ceder, sin condiciones, sin sacrificios, lo que hace emerger una clara diferencia entre los que creemos en el país, en nuestros derechos, y los que aun así, concedieron el beneficio de la duda y creyeron más que el régimen los respetaría y cumplirían.
Se materializaron posiciones concretas y determinantes y allí como siempre estuvo la nuestra, la de Proyecto Venezuela, signada por principios y valores irrenunciables que nos sembró un líder como Henrique Salas Römer, que con su trayectoria ha demostrado suficientemente su talante democrático, estadista, gerencial, con visión de futuro y sentido de grandeza; de respeto al ciudadano y comprometido con la descentralización, la despartidización y la desmarginalización. Este líder que cual visionario aceptó el reto de aspirar a la presidencia de la República frente al entonces candidato Hugo Chávez y acertar en lo que ha sido la mayor verdad en nuestra política de los últimos tiempos: "(…) aquel que sea electo (…) marcará (…) con su capacidad de unir o desunir a los venezolanos, todo lo que va a ocurrir en Venezuela en los próximos 15 años". Demasiado peso para este gobierno, no podían dejarlo fuera, y luego del fracaso del llamado diálogo, se inventaron un supuesto plan magnicida para emprender una nueva arremetida esta vez contra un peso pesado de mucho valor y no podía ser otro que Salas, cuyas posiciones contundentes y sin medias tintas son referencia para los venezolanos y demasiado incómodas para la revolución.
En estos quince años, los venezolanos hemos ido recibiendo de parte del Gobierno primero de Chávez y ahora de Maduro, sucesivas imposiciones orientadas a la hegemonía institucional, política, militar y comunicacional, necesidad de la subordinación, la ausencia de críticas y la censura obligada que se aplica actualmente porque la revolución necesita silencio y lo que es peor no necesita críticos y no los permitirá, y como toda visión militarista de la política que se precie, a la Revolución roja le molesta y le incomoda la opinión disidente como la de nuestro líder y la de otros también afectados y perseguidos.
Hoy, cuando nuestro país atraviesa la peor de sus crisis, cuando el debilitamiento del régimen es cada vez más acentuado producto de su propia debacle interna en un proceso que no tiene vuelta atrás, no les queda más que apelar a la mentira y seguir con la persecución, ocultando su propia escoria en ese falso populismo de comprometerse a resolver de manera definitiva los problemas y garantizar el bien común, mientras detrás solo hay es una amenaza y el temor. La verdad es que para ellos no se trata de un problema de seguridad nacional, de lo que se trata es de cómo sostener un sistema que no es aceptado por medio país y ya ni siquiera es entendido por la otra mitad revolucionaria y chavista.
Mi Columna: Golpe a Golpe.
Deyalitza Aray
No pretendo referirme a la canción que hizo famosa ese extraordinario cantante, Joan Manuel Serrat, pero sí al repetido y desgastado guión que utiliza el régimen desde los tiempos del ex presidente Hugo Chávez, y que hoy, no pudiendo esperarse menos de quien "heredó" al fin la lucha por convencer a propios y extraños de que es la reencarnación del supremo, lo repite y repite.
Hablamos de un guión que intenta victimizar al Gobierno Nacional en momentos en los que la opinión pública se muestra en descontento general con la gestión del actual presidente de Venezuela Nicolás Maduro, heredero y todo, pero que apela desesperadamente a la teoría del magnicidio y del golpe suave como tabla de surf, intentando sortear la gigantesca ola en la que tiene convertida la economía nacional y que amenaza, cual barbarazo, arrasarlo todo. Estamos en presencia del mismo discurso que según cuentan los entendidos y seguidores del tema, en los últimos quince años ha sido usado en más de setenta ocasiones por quienes hoy están en el poder, para tratar de desligar la atención pública e intentar generar una nueva matriz que gire en torno a este asunto que refiere un nuevo y supuesto intento de magnicidio contra el presidente y otros altos funcionarios y un golpe de Estado, al mismo tiempo para justificar la nueva arremetida contra la dirigencia opositora que hace frente y se niega a caer en las redes del régimen que se viste de cordero mientras intenta aniquilar lo que queda de nuestra democracia.
No nos equivoquemos, esto da cuenta solo de una estrategia utilizada por el Ejecutivo en tiempos adversos como los de hoy, en que siete de cada diez venezolanos manifiestan descontento con respecto a la economía y la evaluación política nacional. Tenemos una inflación de 5,7%, el aumento de la pobreza de 21 a 29% según cifras del propio Gobierno, a eso se le suma el desabastecimiento que no se termina, se acentúa, de allí que con ese escenario no nos extraña que surja la herramienta recurrente de apelar a la matriz de opinión con el tema magnicida y golpista de la derecha fascista. Pero el problema de fondo no es solo baypasear la crisis, sino el método utilizado para montar nuevamente este drama digno de una buena novela de Rctv y ojo, no es que el tema del magnicidio no sea grave, claro que lo es, cuando existe, real, formal y demostrable; el problema del régimen es su método, siempre frágil en torno a la legalidad de las presuntas pruebas del delito en cuestión, siempre presentadas por representantes del Gobierno y que en este caso constituyen una invasión al derecho a la privacidad de la gente como derecho personalísimo hoy grave y descaradamente transgredido y con ello, de cómo el estamento del estado se pone a la disposición de lo que requiera la autoridad política como quedó demostrado en la rueda de prensa ofrecida por el alto mando del Psuv, organización que se adjudica funciones que corresponden directa y constitucionalmente a los poderes públicos del país. Es el partido del Gobierno quien presenta las presuntas pruebas, como si fuera órgano de inteligencia actuando en consecuencia como investigador, fiscal, tribunal, Ministerio de Interior y Justicia, abrogándose en consecuencia funciones que no le están dadas como competencias a partido o tolda política alguna.
Éste es el escenario, una estrategia gubernamental que lo que genera es una reacción de rechazo para el mismo Gobierno, ¿cómo creerles? Si ya existen suficientes casos comprobados de falsedad y montaje, nadie se los cree, pues todas las formas en que esto es presentado y las supuestas pruebas no son válidas y producen una duda razonable en la gente. Pero toda esta historia también tiene un objetivo adicional y tiene que ver con la imperiosa necesidad del régimen de desestimar las denuncias internacionales en torno al tema de la violación de los derechos humanos en Venezuela, el Ejecutivo busca desviar la atención del pueblo de esas acusaciones y el anuncio del Senado norteamericano de sancionar a funcionarios venezolanos.
Junto con lo que ha denominado el Gobierno Nacional guerra económica, la "conspiración", "el golpe" y ahora "el magnicidio" no solo son las palabras más utilizadas por cuanto vocero oficial hace uso de los micrófonos en Venezuela, sino que además se han convertido en el único argumento para arremeter contra todo aquel que represente reserva moral, dignidad, valentía y compromiso con la democracia en Venezuela. Este año 2014 ha servido para dilucidar algunas verdades de nuestro país: con Mónica, la muerte y la inseguridad; con Leopoldo, la injusticia; con Simonovis, la crueldad e irrespeto a los derechos humanos; con María Corina, la persecución política; con los estudiantes la represión y con líderes como Salas Römer, la mentira, el montaje, la amenaza, pero al mismo tiempo, al temor que le produce al régimen la rebeldía que hoy palpita en los corazones de una gran mayoría de venezolanos.
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