martes, 29 de julio de 2014
Mi columna: El regreso del pollo.
No se emocionen, amigos lectores. Sé que muchos pensarán que me refiero al “Pollo” bueno, al “Pollo” de Carabobo como cariñosa y afectivamente llamaron los carabobeños a nuestro gobernador de siempre, ése que entregó toda su juventud a la lucha y el desarrollo de Carabobo: a Henrique Fernando Salas Feo y que aun fuera de nuestras fronteras se mantiene haciéndolo llevando internacionalmente las denuncias de lo que sucede en nuestro país. En esta ocasión voy a referirme a ese lamentable y patético episodio que nuevamente coloca a Venezuela en la noticia internacional y deja ver claramente las costuras de la visión y manejo político no solo de la justicia interna, sino de las relaciones internacionales que ha establecido el régimen que nos gobierna actualmente.
Hace pocos días amanecimos con la noticia de la detención en Aruba del Mayor General retirado Hugo Armando Carvajal Barrios, venezolano, un hombre de un perfil muy bajo, conocido con el sobrenombre de “el Pollo’”, por su apariencia física. Desde hace diez años está vinculado a la Dirección General de Inteligencia cuando en julio de 2004 fuera nombrado por el ex presidente Hugo Chávez como director de esa entidad. El ex director de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) fue arrestado al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Aruba el pasado jueves a petición de las autoridades estadounidenses, específicamente por parte de la DEA en colaboración con el Gobierno de Holanda, y quien es considerado como “uno de los oficiales venezolanos más cercanos a la guerrilla colombiana”, siendo señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2008, junto con otros militares venezolanos, de financiar a las FARC, y en 2013 fue acusado por la Corte del Distrito Sur de Florida. Su nombre también salió a relucir en el material encontrado en las computadoras del jefe de la guerrilla colombiana alias Raúl Reyes, muerto en marzo de 2008. No se hizo esperar el Gobierno venezolano para que desde el presidente Nicolás Maduro y el resto del alto Gobierno levantaran sus voces de protesta para denunciar lo que llamaron un “secuestro diplomático”. Carvajal fue nombrado cónsul por el Gobierno venezolano, pero cuya acreditación no constaba ante las autoridades del Reino de los Países Bajos, calificando el hecho de ilegal y arbitrario. Inmediatamente apelaron al derecho internacional, en especial a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
Toda una consternación se generó dentro de la oficialidad afirmando que la defensa del general sería con todas las posibilidades y con toda la fuerza del Estado venezolano en el marco de la ley internacional; y entonces uno se pregunta: ¿por qué esa vehemencia para defender a quien es señalado nacional e internacionalmente de graves delitos, de hechos dudosos con la guerrilla y el narcotráfico incluyendo el famoso caso Makled?
Incluso la respuesta fue casi inmediata por parte del Tribunal Supremo de Justicia a la solicitud de amparo constitucional interpuesta por el hijo del funcionario contra lo que estimaron como la detención ilegal y arbitraria por parte de Aruba y la exigencia por parte del TSJ de la inmediata aplicación de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.
Funcionó la acción del Gobierno. Este domingo fue liberado por las autoridades de Aruba y regresó a Venezuela “el Pollo” Carvajal, recibido como héroe en el propio congreso del Psuv a sabiendas de que no podrá regresar a la isla porque será arrestado, no pudiendo faltar las subsiguientes acusaciones a propios y extraños de ser culpables de otro plan siniestro para atacar a la revolución y sus más insignes representantes como el caso que nos ocupa. Utilizaron los mecanismos internacionales que tanto han negado y hasta descalificado cuando son activados por la dirigencia opositora venezolana. País bizarro, mientras esto funcionó de esta manera para lo que ellos llaman ilustre camarada, aquí en Venezuela seguimos en pie de lucha por la libertad de nuestros presos políticos, a ésos que no se les reconoce ni un solo derecho, a los que se les viola su inmunidad legítima y verdadera por haber sido otorgada por mandato popular, aquí que mientras reclamaban y movían toda la estructura del poder para liberar a uno de los suyos suficientemente cuestionado, en Ramo Verde se atacaba, se agredía, se maltrataba y una vez era burlada nuestra propia constitución nacional.
La cosa es al revés, Carvajal de acusado pasó a ser acusador y los nuestros, ésos cuyo único delito ha sido decir la verdad, enfrentar un sistema que vulnera nuestros derechos, son tratados como los peores delincuentes. De manera que el que tenga ojos que vea, que compare, que analice, que se vea en el espejo de lo que significa amparar semejante contradicción y recordar que los gobiernos pasan, pero los principios, los valores y nuestras propias convicciones son la verdadera herencia que tenemos y nos queda como ciudadanos, es en nuestra conciencia donde estará la respuesta: someterse o cambiar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario