jueves, 9 de enero de 2014
Mis últimos artículos del 2013.
¡Bienvenido 2014!
29/12/2013
Despedir este año no puede hacerse sin acompañar esa despedida de importantes reflexiones; lo bueno, lo malo y lo que esperamos del año que está por comenzar. Desear y creer fervientemente que el año nuevo será diferente y será mucho mejor, segura estoy que para algunos, pero para la mayoría de los venezolanos no estoy tan segura y dispensen mi poca fe, no porque no crea en nuestra fuerza personal y la capacidad para sobreponernos a las adversidades que tenemos, lo digo porque no veo en el Gobierno Nacional Revolucionario y Socialista verdadera intención, ni planes que nos indiquen lo contrario; por mucha propuesta de diálogo, por mucha invitación a Miraflores los "deseos no empreñan" como diría mi abuela, las cosas hay que demostrarlas y hasta ahora lo único que sigue demostrando el Gobierno es su talento autoritario, militarista, centralista y manipulador, sin compasión y dispuesto a imponerse a costa de lo que sea.
La muerte del presidente Chávez y con él, la de más de veintiún mil venezolanos por la inseguridad en 2012 y una estimación desafortunada y alarmante de 24 mil para el cierre de 2013 nos deja un sabor extremadamente amargo. Los damnificados y refugiados que tuvieron que pasar otra Navidad en espera de la vivienda prometida, la carencia, el desabastecimiento de alimentos de primera necesidad, la muerte de un líder como Mándela, la negativa de discusión de contratos colectivos a nuestros trabajadores, los apagones y cortes eléctricos que se mantienen en el país, la regaladera de nuestros recursos (que no se termina), la persecución a la disidencia y a los medios de comunicación, la no liberación de todos los presos políticos, el drama de nuestras cárceles, los abusos en el Parlamento Nacional, las elecciones municipales y el despojo a las regiones no solo de los recursos, bienes y competencias que constitucionalmente les corresponde, sino ahora el desconocimiento a las autoridades electas y con ello el irrespeto a la voluntad soberana que decidió, y una Habilitante que solo sirve para que Nicolás Maduro se parezca en algo a su comandante supremo, son algunas de esas cosas que queremos y debemos recordar.
Sin embargo, esta tierra generosa también vibró durante este 2013 con cosas que nos hicieron sentir muy orgullosos de lo que somos y permitió que oficialistas y oposición habláramos el mismo idioma y sintiéramos la misma alegría: La Vinotinto, que nos llenó de gloria colocándonos por primera vez a las puertas de un mundial; ganamos nuevamente la corona del Miss Universo; Mikel Melamed nuevamente el Maratón, Miguel Cabrera y el resto de venezolanos en las Grandes Ligas, la consolidación de Rubén Limardo como el mejor esgrimista del mundo; entre otras muchas cosas que nos hacen sentir esperanzados.
También recordamos el duro trabajo de este año en la Asamblea Nacional, lleno de investigaciones, inhabilitaciones, denuncias pero sobre todo la convicción de no poder doblegar nuestra firmeza y principios, tuvieron que apelar a las artimañas para lograr su famoso 99, y allí seguiremos, trabajando duro y dispuestos a enfrentar y defender hasta donde lo permita el poder y más allá a nuestra amada patria, gracias a la decisión de nuestra gente, de esa parte de venezolanos que piensa distinto y que quiso que nuestras voces estuvieran allí para defender los intereses de todos. Todas estas cosas nos hacen pensar en Venezuela y el clamor generalizado de tener un país distinto, un país sin diferencias, un país donde todos nuestros niños celebren la Navidad, donde las familias se desarrollen con sus propios recursos, que podamos obtener lo que necesitamos sin pasar tantas angustias, que no tengamos que pasar siete horas en una tranca por protestas, por falta de luz o para comprar alimentos; que no tengamos escasez porque nuestra producción va viento en popa, que nuestros muchachos puedan planificar su futuro porque tendrán oportunidades de empleo y que las familias que hoy están damnificadas, refugiadas, puedan tener viviendas. En Venezuela debe imperar la justicia, la imparcialidad, la meritocracia, la igualdad, el respeto, porque como decía Mándela: "Si no hay comida cuando tienes hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento".
Bienvenido 2014, son muchas las esperanzas pero la incertidumbre también, que sirva este nuevo año para prepararnos para afrontar un año muy difícil, de severas dificultades económicas, obligados a aprender de los errores y administrar bien las victorias obtenidas, entendiendo que la unidad de propósito es la única herramienta válida para avanzar en este momento crítico de la tan golpeada y disminuida democracia que tenemos en Venezuela.
Compartamos en familia las horas que faltan para que concluya este año, sin olvidar a Dios en nuestras oraciones, seamos solidarios con los que menos tienen y apartemos el odio.
En nombre de mi familia: Mi esposo Eduardo, mis hijos Carlos Eduardo y María Grazia, les deseamos un venturoso Año Nuevo!!.
¡Sacar cuentas!
15/12/2013
Es lo que hacemos los venezolanos cuando nos llegan los churupos de la quincena, quienes tenemos empleo formal, o pago semanal para quienes trabajan informalmente o matan su tigrito de cuando en cuando y de vez en vez; ése es nuestro pan de cada día, acentuado en esta época donde se pone de manifiesto lo estrategas que somos las amas de casa para lograr que el sueldo y los aguinaldos alcancen para hacer mercado, comprar los estrenos, pagar las cuentas, comprar Niño Jesús, pintar la casa y hacer las hallacas con dulce de lechosa y torta negra incluidos, y pasa exactamente igual, seamos del gobierno o seamos de la oposición, luego de los resultados de las recientes elecciones municipales se comprueba una vez más que somos un país que compartimos las mismas necesidades, vivimos las mismas tragedias y que estamos marcadamente divididos en dos mitades diametralmente opuestas, pero inexorablemente obligadas a entendernos si queremos cambiar nuestra realidad.
Tanto el oficialismo como el factor democrático del país nos adjudicamos victorias, los primeros amparados en el anuncio oficial del CNE, despliega toda una campaña mediática, informativa para hacer ver una victoria aplastante el día que llamaron "de lealtad a Chávez", y por el lado opositor, recalcando el triunfo en nuevas alcaldías por demás emblemáticas como la de Barinas, Maturín o Valencia. Pero ¿quién ganó en realidad?...
¿Los que llevados por convicción, los que creen en la revolución como doctrina, como pensamiento; los que acudieron por temor al despido de sus puestos de trabajo, a la pérdida de la misión; los condicionados: su casita, su trabajo, su ayuda social, su pensión; los chantajeados; los engañados y los agradecidos?
¿Los cansados de hacer colas, los humillados, los ofendidos, los perseguidos, los decepcionados, o por el contrario, los que a pesar de todas estas cosas decidieron no asistir a votar, renunciando con ello a un derecho personal e intransferible?
La verdad es que ya pasó este último proceso electoral pendiente "por ahora", con la satisfacción de haber realizado un esfuerzo titánico frente a un enemigo poderoso, que no escatima en el uso y el abuso de todo el aparataje gubernamental para garantizar su hegemonía del poder, que no respeta la norma, pero que con todo ello no logró superar el 50% de la votación electoral. Que tuvimos desaciertos, sí y muchos, pero también gente con compromiso, con capacidad y con liderazgo que permitió el avance innegable en espacios políticos fundamentales del sector democrático y opositor del país.
De allí la obligación que tenemos de evaluar con prudencia esos resultados, de saber interpretar con profundidad lo que nos están diciendo los venezolanos; ciudadanos que no terminan de comprar la tesis del socialismo del siglo XXI (más difícil con la ausencia del máximo líder), pero que tampoco parecen convencidos de la propuesta opositora, pero hay una gran verdad; las elecciones y sus resultados por sí solos no podrán detener la crisis que se avecina en nuestro país, recesada por medidas populistas surgidas para el momento electoral, pero que no resuelven los problemas de fondo. Seguimos con un país estancado, sin producción, dependiendo más que nunca del petróleo, sometidos a los Castro y en lo interno más perseguidos.
El gobierno si quiere demostrar su vocación democrática que deje de montar gobiernos paralelos y deje gobernar a quienes fueron electos por voluntad popular, basta de premios de consolación, dejen que gobiernen en igualdad de condiciones con los recursos que manda la constitución y que sea el pueblo, la gente la que compare y luego premie o castigue; a nuestros líderes, a librar las batallas, a seguir la lucha por la recuperación de la verdadera democracia, nuestra soberanía e independencia, pero al lado de la gente, acompañando sus luchas y sus demandas, y a nuestra gente que vea bien, que no se deje chantajear por nadie, que recuperemos nuestro poder de decisión natural, y que nos veamos en el espejo de lo que es capaz de hacer un régimen para mantenerse en el poder, y decidamos cómo queremos vivir y hacia dónde queremos ir.
No puedo cerrar estas líneas sin tocar particularmente a mi ciudad, en la que no nací, pero que aprendí a querer, respetar y agradecer; Puerto Cabello sumido entre el desarrollo y atraso, entre la soberbia y la perseverancia, entre la apariencia y la verdad; tomaste una decisión nada parecida al sentimiento recogido en la calle, pero fue la decisión, igual nos mantenemos en pie de lucha, vigilantes y prestos a defenderte, con las manos y el corazón abierto, porque convencida estoy de que mereces estar mejor. Sigamos sacando cuentas, pero que sirva para tomar decisiones, cambiar de estrategia, pero sobre todo apostar al país, hagámosle caso a Bolívar y seamos eco de su pensamiento para alcanzar la victoria, pero conscientes de las exigencias de este momento histórico que reclama valentía, pero sobre todo unidad de propósito y verdad: "La unión es lo que nos falta para completar la obra de nuestra generación".
Cuando las ganas se juntan
24/11/2013
Frase famosa de esa hermosa canción convertida en casi un himno, de nuestro amado tío Simón "Caballo Viejo", y es que me pareció oportuno utilizarla en estos momentos de crisis que vive Venezuela cuando nos encontramos apenas a dos semanas, catorce días exactos, para el proceso electoral municipal que permitirá escoger para el país más de trescientas autoridades locales responsables futuros de la satisfacción o no de las necesidades de sus ciudadanos y más importante aun, de ayudar o no a construir la nueva geografía política del país. Muchas son las expectativas, igual son los pronósticos de cuáles serán los resultados que dependerán en algunos casos del peso de la maquinaria gubernamental y su capacidad de uso y abuso de la estructura del poder que ejerce a diestra y siniestra, sin contemplaciones, y por otro lado del liderazgo natural, capacidad de convocatoria junto a un sentimiento de profunda decepción, desesperación, rabia e impotencia, pero también de esperanza por ver que las cosas mejoren y cambien de verdad.
Cuando recorremos el país y nos encontramos que en todas las ciudades de Venezuela además de sus problemas cotidianos, sus necesidades particulares, el panorama es exactamente el mismo: colas por todos lados, tratando bien de conseguir comprar alimentos (leche fundamentalmente) o bien adquirir un electrodoméstico de esos que gracias a la Misión Saqueo, ordenada por el Gobierno como método populista de resolver por un lado su incapacidad de suministrar calidad de vida a los venezolanos y por el otro su negligencia para aplicar las sanciones correspondientes a quienes ciertamente abusando especulaban con los precios en detrimento de la economía de los que menos tienen, metiendo en un mismo saco a los abusadores y a los empresarios honestos que han luchado, sudado y trabajado arduamente para no solo tener su estabilidad personal y familiar; sino que han abierto fuentes de trabajo a miles y miles de familias venezolanas cuyo sustento se logra gracias a la oportunidad que esa empresa privada les brinda y que hoy se ven amenazados por la posibilidad del cierre ante la oleada de, repito, "saqueo" a la que ha obligado el gobierno colocando contra la pared a comerciantes (y trabajadores), cuya mayoría ya está estudiando otros mercados donde instalar sus negocios distintos a Venezuela.
¿Pero cuál es el verdadero trasfondo de todo este libreto amenazante del gobierno?, está tan claro como el agua mineral (la natural ni hablar), por primera vez en muchos años el pueblo distingue al responsable de la tragedia diaria de luchar por sobrevivir, porque el dinero te alcance, por el deterioro de nuestras condiciones de vida, por la escasez y saben que es Nicolás, protagonista de la debacle de la revolución en el pasado proceso electoral presidencial cuyo reflejo, según todos los estudios de opinión, los tiene al borde de una contundente derrota en los próximos comicios municipales del venidero 8-D. ¡Algo tenían que hacer! De allí que intentar desmovilizar, desmotivar, y al mismo tiempo ganar cierta indulgencia son las razones que impulsaron no solo a aprobar la habilitante con ese método perverso y miserable de allanar inmunidades; sino convertirse en esa suerte de Robin Hood moderno que aparentemente roba a los ricos para darles a los pobres, cuando la verdad es que intenta a fuerza de hambre y escasez futura lograr lo que no ha podido porque no convence a nadie, ¡someternos!
Pónganse Ud. a pensar, el gobierno lo que quiere es distracción, que la gente piense es en levantarse de madrugada para hacer unas colas indignantes donde te marcan como animales, al mejor estilo hitleriano, después de recorrer todos los comercios buscando mercancía para comprar, algunos porque lo necesitan de verdad, otros porque les da temor no volver a conseguir nada y no faltan por supuesto los que quieren hacer negocio; pero que la mayoría se olvide de que tenemos unas elecciones en puertas, y unas elecciones que tenemos que ganar porque serán la más determinante manifestación de protesta ciudadana para quienes nos mantenemos en pie de lucha por nuestros derechos y nuestra integridad democrática. Señores, no nos acostumbremos a esta clase de vida; al juego manipulador de un gobierno que lo que te quiere es más pobre para poder controlarte, a que te conformes con un kilo de leche, de carne o harina semanal y a las velas para cuando se te vaya la luz y por un solo instante compara la vida de los que hoy se desgarran las vestiduras diciendo que ¡tienes Patria!, dónde viven, cómo viven, dónde estudian sus hijos, a qué médico van, en qué hospital se ven, qué carro tienen, qué ropa usan, dónde hacen mercado y hasta dónde comen……. te llevarás una gran sorpresa. De allí que nada nos detenga, juntemos esas ganas de cambio, de tranquilidad y prosperidad con la responsabilidad histórica de defender nuestro país con el arma de la verdad, de la expresión y de la libertad, vayamos a votar porque a diferencia de la canción del tío Simón sí tenemos horario y fecha en el calendario para la victoria.
Vencer el miedo
17/11/2013
Se inicia la campaña electoral municipal en medio de un país convulsionado por las últimas acciones del gobierno de Nicolás Maduro, una Venezuela con la peor crisis económica, con una inflación nunca antes vista, pero además objetivo del nuevo plan del socialismo del siglo XXI a fuerza del mayor populismo, su nueva misión "El Saqueo" como método para resolver la escasez que generaron y al mismo tiempo comenzar la nueva ola de ataques contra el sector comercial.
A casi un año de ejercicio administrativo de Nicolás Maduro, el país atraviesa condiciones de inestabilidad que el Gobierno le adjudica a la oposición, cuando la verdad es que son producto del excesivo uso y abuso de nuestra principal fuente de ingresos, el petróleo, y que no ha servido para atender las carencias dejadas por la cuarta república ni las promesas a las que se había comprometido la quinta, pero sí para el engorde de la nueva burguesía socialista. La imposibilidad de hacerse del reconocimiento natural por carencia de liderazgo de quien hoy ejerce la Presidencia de Venezuela, obliga a apelar fervientemente al recuerdo del líder fallecido al punto primero de solicitar poderes habilitantes y luego atreverse, en marcada demostración del temor de perder en los comicios electorales municipales, a decretar el día de las elecciones "día de la lealtad a Chávez". Pues bien, que nada nos detenga, cada arremetida de este gobierno en contra de quienes hemos jurado luchar hasta lograr el cambio político en nuestro país, nos debe dar mayor fuerza para alcanzar la victoria; que no sirvan de nada sus amenazas, que no sirva de nada la piel de cordero con la que intentan esconder el autoritarismo del que están hechos, que su violencia y manipulación no nos desvíen del norte que nos hemos trazado que es obtener la victoria este ocho de diciembre en las alcaldías y concejalías del país.
Cuando nos embargue la duda, cuando el temor se apodere de nosotros, cuando estemos cansados de que nos arrebaten los triunfos electorales, recordemos las horas que nos pasamos sin luz, haciendo colas para comprar alimentos, endeudándonos para poder comprarnos los medicamentos y llorando los muertos que no significan nada para el gobierno, ¡¡llénate de fuerzas y vence el miedo!!
La solicitud de habilitante aprobada el martes pasado en primera discusión gracias a la Fiscalía General de la República y al Tribunal Supremo de Justicia que solicitaron y consiguieron el aberrante voto 99 por la mayoría oficialista de la Asamblea Nacional para concentrar muchos más poderes de los que ya tiene Maduro, con la excusa para la supuesta lucha contra la corrupción por parte de uno de los gobiernos más corruptos que ha tenido nuestra historia democrática, es solo una cortina, no dejemos que el gobierno imponga ese manto de mentiras sobre la verdadera crisis que atravesamos los venezolanos, aquí sabemos que la verdad es que ya no tienen calle. No nos equivoquemos, que el gobierno y especialmente Maduro se muestren cual Robin Hood, queriéndoles quitar a los "ricos" para darles a los pobres, es solo una estrategia política; la verdad es que nos humilla, nos trata como mendigos y juega con nuestra necesidad, mientras sataniza descaradamente a los distintos sectores del país, y quienes hasta ayer fueron el soporte de la economía en Venezuela. Vendrán los ataques y las persecuciones, solo nuestra capacidad unitaria, vocación democrática, pero sobre todo nuestra dignidad y valentía nos harán capaces de resistir semejante arremetida. ¡No dobles la rodilla! Ahora más que nunca demostraremos la madera de que estamos hechos, que nadie falte el 8 de diciembre, que no se quede nadie sin ir a votar, en nuestro caso Ylidio Abreu, Migdalia Rodríguez, Wilmer Medina, Pedro Maldonado, Wilmer Cabrera, Carlos Manuel Roos, Víctor Reyes y Yusmin Lucena tendrán la responsabilidad de convertirse en las voces, las manos y el corazón de nuestra ciudad para transformarla y con ella dar el salto hacia la Venezuela que nos merecemos. No será una tarea fácil, pero que no te tiemble el pulso cuando te toque escoger a tus representantes, tu decisión será la diferencia entre un país camino a su liberación o por el contrario, entregarle nuestro destino a un régimen que solo sabe mentir, someter, manipular y jugar con tu confianza.
Sin producción, sin dólares suficientes y un gasto público que es una fábrica de inflación, el desastre económico arrastra irremediablemente lo social y lo político; y en su angustia el gobierno radicaliza la criminalización de todo opositor; de allí que perdamos el miedo, nuestra democracia no puede seguir dependiendo de lo que decidan los cubanos, nos toca a los venezolanos defender como hombres y mujeres resteados y embraguetados lo que ha sido nuestra historia. Adelante, trabajemos duro, pero no dejemos solos a quienes están librando la batalla contra todo el poder, pase lo que pase nuestra meta es ganar, sabemos cómo hacerlo y lo estamos haciendo a pesar del Gobierno. ¡Nuestro objetivo es lograr con participación masiva una contundente victoria porque Puerto Cabello y Venezuela merecen algo mejor!
¡Habilitante o nada!
06/10/2013
Constituye el grito de guerra que entona a toda hora y amenaza con materializar esta misma semana Nicolás Maduro: La Ley Habilitante, que no es otra cosa que una herramienta jurídica que faculta al Presidente de la República a dictar Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre las materias que estime pertinentes, consagrado en el artículo 203 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en los siguientes términos: “Son leyes habilitantes las sancionadas por la Asamblea Nacional por las tres quintas partes de sus integrantes, (no de los presentes) a fin de establecer las directrices, propósitos y marco de las materias que se delegan al Presidente o Presidenta de la República con rango y valor de ley. Las leyes habilitantes deben fijar plazo para su ejercicio”, (subrayado nuestro), colocando como excusa para su solicitud mejorar la lucha contra la corrupción.Prevista como está en la carta magna, se entiende que este mecanismo legislativo abre la posibilidad que en condiciones específicas y por un período perfectamente establecido se le puede delegar al presidente la potestad legislativa que, también por mandato constitucional ejerce como obligación la Asamblea Nacional, el conocido Poder Legislativo, y esto es así para limitar la acción del gobierno central mediante la separación de poderes. En Venezuela este procedimiento se ha activado en cuatro ocasiones anteriores, la primera en el año 1999, por un lapso de seis meses, se aprobaron 53 Decretos-ley; la segunda en el año 2000, por un lapso de un año. Se dictaron 49 textos legales; la tercera en el 2007, para un período de 18 meses. Se crearon 59 normativas y la cuarta Ley fue formulada por el presidente Chávez en diciembre de 2010, por 18 meses para atender las emergencias suscitadas en casi todo el país por las fuertes lluvias que dejaron pérdidas millonarias y miles de damnificados. Fueron aprobados 54 Decretos-Ley. Valdría la pena revisar los resultados, hagámonos la simple pregunta si sirvieron para resolver los problemas y las crisis para las cuales fueron solicitadas o por el contrario se convirtieron en mecanismos perversos para empoderar aún más al gobierno y hacerlo más represivo y sometedor.? La Ley Habilitante es una figura peligrosa, pues concentra el poder de dictar leyes en el Gobierno. Si está claro que las leyes están llamadas a imponer límites a la acción de los gobiernos, habilitar al Gobierno para dictar Leyes implica aumentar sus poderes, de allí que como ilustración de ese riesgo en las clases de Derecho en las universidades se use el ejemplo alemán: la Ley Habilitante que el Parlamento Alemán otorgó a Hitler en marzo de 1933; Hitler no tenía la mayoría necesaria en el Parlamento para aprobar ese tipo de Ley, sin embargo, luego de presionar a algunos diputados y cambiar las reglas del debate, logró la aprobación de la ley llamada Ley para solucionar las urgencias del pueblo y la nación. Varios especialistas insisten en la hipótesis de que esta Ley Habilitante, al incrementar el poder del Gobierno y reducir sus controles, facilitó la concentración de poder en Hitler. Lo que sucedió después, creo, no hace falta recordarlo. La Ley Habilitante sólo procede ante casos de urgente necesidad y no puede confundirse una materia importante con una materia de urgente necesidad. La lucha contra la corrupción en Venezuela es, sin duda, una materia importante, pero no puede ser considerada como una materia de urgente necesidad que justifique la Ley Habilitante. Venezuela ya cuenta con diversas leyes que establecen un adecuado marco de lucha contra la corrupción: la Ley Orgánica de la Administración Financiera del Sector Público, la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y el Sistema Nacional de Control Fiscal, la Ley Contra la Corrupción, la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos y la Ley del Estatuto de la Función Pública; se han dictado leyes relacionadas con la delincuencia organizada y la legitimación de capitales. Así que puede decirse que lo que sobra son leyes para combatir la corrupción, de modo que aquí el problema no parece ser de falta de Leyes, sino de falta de cumplimiento de las que ya existen.En realidad, la Ley Habilitante generaría un incentivo más para la corrupción, que no sólo alude al uso desviado del patrimonio público sino, al abuso de poder; a ese poder al que necesita amarrarse el gobierno de maduro a cuyos protagonistas se les va la vida viendo quién se parece más al líder difunto mientras permiten con indolencia que el país se haga trizas y a la que quieren llegar a costa de lo que sea, incluso la propia corrupción en la búsqueda del llamado voto 99, porque su debilidad se hace cada vez más evidente cuando se compara el 51% de apoyo dejado por Chávez frente a un 37% de Maduro ahora. El país se ve mal y no puede seguir así en esta guerra que el régimen le ha declarado a la sociedad que ya grita desesperada ¡hasta cuando! Una Ley Habilitante, inevitablemente, creará un poder absoluto y el resultado de eso ya lo conocemos.
Gobierno Chan Chu Yo
22/09/2013
La semana pasada fue solicitado a la plenaria de la Asamblea Nacional la necesidad de convocar al Gabinete Económico de Nicolás Maduro con el propósito que nos explicaran, y con ello al país, como es que se ha planteado el Gobierno Nacional solucionar la crisis, cuyos torpes y permanentes ensayos han generado y continuarán profundizando en nuestra economía. La intención fundamental no era otra más que debatir, analizar y evaluar los resultados, que desafortunadamente vemos en negativo, de las medidas implementadas desde el inicio del gobierno del heredero, las cuales no dan pie con bolas, por el contrario, mantienen a los venezolanos cada vez más angustiados. La respuesta oficialista no se hizo esperar, ustedes la conocen y fue que haciendo uso de su mayoría circunstancial, rechazaron la propuesta aludiendo lo que han hecho siempre: “en Venezuela no hay ninguna crisis”, negaron el desabastecimiento, la elevada inflación que se come nuestro salario, el excesivo endeudamiento e incluso la tragedia carcelaria, a pesar de que apenas horas se había producido la masacre en Sabaneta; no quisieron debatir.Como contrapeso a eso, sacaron otra comunicación firmada por Maduro, que a mi modo de ver contradice por completo no solo el argumento de que en Venezuela vamos viento en popa en todas las áreas, sino además la más irresponsable manera de demostrarnos la doble moral de un Gobierno que se dice laborista, socialista, de los pobres y desamparados, y que lo único que ha hecho de verdad es crear una nueva generación de Boliburgueses que a costillas nuestras, lucha desesperadamente mantenerse en el poder hasta terminar de chupar la última gota de nuestra riqueza; me refiero a la solicitud de permiso para ausentarse del país por más de cinco días en un viaje a la República Popular China, la cual disfrazada en lo que ellos llaman “Convenios de Cooperación Bilateral de la Comisión Mixta de Alto Nivel” para ratificar y ampliar los acuerdos en materia de energía, industrias, agricultura, finanzas, etc.. para el bien de nuestra patria; no es otra cosa y en criollo ir a pedir cacao a los chinos, con los que estamos endeudados hasta los tuétanos, entregándole nuestras reservas y haciéndolos junto a los cubanos, los verdaderos dueños de nuestro país. Digo esto porque mientras a los venezolanos nos cuesta cada día más acceder a los alimentos de nuestra dieta diaria, a los empresarios se les niega las divisas, a los productores se les margina y mutila con productos importados, los trabajadores protestan por sus ajustes salariales y contratos colectivos justos, los enfermos por atención médica, los estudiantes por sus becas y mejoras estudiantiles, el presidente Maduro se gasta la bicoca de 2 millones de dólares en un viaje de 12 días apenas, ¿saben cuántos tratamientos de quimioterapia se comprarían con ese monto?, solo por poner un ejemplo, el anterior viaje de Nicolás y su comitiva, porque obviamente el Presidente laborista no puede viajar solo, costó aproximadamente un millón quinientos trece mil quinientos dólares (1.513.500 $), entre gastos de vuelo, habitación, alimentación y viáticos en general y díganme con honestidad además del gasto ¿cuál fue el beneficio que obtuvimos los venezolanos?, esa cantidad hubiese servido para construir por lo menos 6 ambulatorios totalmente equipados, 5 escuelas, 64 viviendas, 34 canchas deportivas o por lo menos unas 11 plantas eléctricas de última generación. La verdad es que en Venezuela poco a poco se ha ido acentuado un malestar generalizado que no distingue tendencias y que a pesar de la insistencia del Gobierno de atribuirlo a lo que han establecido como política de estado el sabotaje opositor, sabemos que el vapor silente del descontento, la rabia, la impotencia de tener cada día los mismos problemas, las mismas carencias, toca internamente a los miembros del partido oficialista que atribuyen los errores al jefe y su entorno lo que vuelve mucho más frágil al régimen hoy día en manos de quien careciendo de liderazgo, busca con gran desacierto parecerse a su antecesor como tabla de salvación ante el tsunami interno que parece no tener contención, así insistan en nuevas misiones, en más cadenas, en mayor publicidad para simular una estabilidad que no tenemos, y no porque lo digamos los que adversamos este régimen, sino porque están consciente ellos mismos del deterioro agigantado que sufre la credibilidad de su revolución y el don de mando solo posible en el comandante supremo que para tragedia de muchos ya no está. Hoy, cuando el país se debate en una de las peores crisis política y económica de nuestra historia democrática, la cual pretende ocultar el actual Gobierno a toda costa; el oficialismo intenta vencer a la llamada derecha malsana que permanentemente conspira en contra de las supuestas bondades de su proceso revolucionario, derecha que obedece al imperialismo, pero es al mismo al que le vendemos más petróleo que a nadie, ese mismo que produce los dólares que se gasta en China Nicolás.
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