Dicen que errar es de humanos y de sabios rectificar, una verdad del tamaño del sol y justamente de ese mismo tamaño son los desaciertos en los que paulatinamente con sus políticas económicas ha ido incurriendo el Gobierno Nacional en la vida de este glorioso pueblo venezolano. Ha transcurrido más de una década en la se le prometió a todo el país que había llegado el momento de las transformaciones, de la riqueza plena, de la igualdad y la justicia, de la libertad y el progreso… para quién?, para el grupo de privilegiados que se convirtieron en los nuevos ricos del país y ese nuevo cogollo que lo único que saben hacer bien es aplaudir, mientras nuestro pueblo sigue siendo más pobre.
A quién ha afectado con mayor crudeza las decisiones del Gobierno Nacional en estos últimos tiempos?, han sido un atentado directo contra la gente que menos tiene, contra los productores (grandes, medianos y pequeños), y por mucho que se trate de maquillar haciéndonos creer que es a los ricos a los que se están afectando permítanle decirles que no, porque los que ya eran ricos y los que se hicieron ricos (en esta nueva era) en este país, lo que serán es menos ricos, en cambio los que día a día tenemos que salir a la calle a embraguetarnos con nuestro trabajo cuando gozamos el privilegio de tenerlo, o los que matan un tigrito para asegurarse el sustento, o los que mandan a sus hijos al colegio para poderlos alimentar, a aquellos que sencillamente no tienen empleo, es a quienes se nos hará titánica la tarea de ESTIRAR ese presupuesto que con la llamada devaluación se redujo a la mitad.
Terminamos siendo nosotros los que tenemos que tomar en casa medidas económicas ajustadas a nuestra realidad y resolver el problema que nos ha generado un gobierno que tiene la obligación de darnos una buena calidad de vida y que su incapacidad e irresponsabilidad no han podido resolver. Para que nos alcance para comer, para educar, para vestir y para por lo menos una vez al mes podamos llevar a los chamos a pasear, es muy probable que sacrifiquemos la consulta al odontólogo o al pediatra; que corramos con la suerte de no enfermarnos para no tener que gastar en medicina o volvamos a los remedios caseros porque no hay dinero para comprarlo; a lo mejor tengamos que despedir a a la señora que plancha porque no podemos pagar o no tenemos luz, o la que limpia, escoger entre pagar el cable o pagar el teléfono, y hasta cambiar los hábitos alimenticios porque ya ni el pollo que es lo más barato lo podrás adquirir ni por lo que cuesta y porque tampoco hay ; revisar el cronograma de racionamiento de luz para saber cuándo te toca lavar o cuando puedes ver televisión, esa es nuestra realidad. No nos llamemos a engaño, la situación es sumamente difícil y nos afecta a todos los venezolanos, que estamos pagando las consecuencias de los errores de aquellos que no supieron gerenciar a un país con una enorme riqueza que beneficia solo a los que están en la parte alta de un proceso que hace bastante tiempo dejo de ser para el pueblo.
Hoy la situación es más grave aún con el desabastecimiento generalizado, en cada estado del país la situación es la misma y aquí la cosa no es diferente ”vecina llego harina en tal parte”, “comadre hay mantequilla en tal sitio” “mañana llega carne en tal lado” “si consigues azúcar me traes”, escuchamos en todos lados, y el mercado que antes hacías en familia y donde te daba la gana, donde te sentías cómoda, ahora es una verdadera tragedia, primero no tienes ni idea cuanto vas a gastar porque gracias a las políticas económicas del Gobierno de Maduro que es querer hacernos cada día más pobres, la inflación se chupa en un dos por tres nuestros churupos y el alto costo impide que puedas hacer un cálculo decente de lo que vas a pagar; en segundo lugar porque ya no puedes ir a un solo sitio tienes que andar saltando de mercado en mercado para saber dónde hay HARINA PAN, mantequilla, carne, azúcar, café, leche, etc; en tercer lugar que ahora no puedes comprar la cantidad que te dé la gana porque esos reales son tuyos, ahora resulta que al mejor estilo cubano, te dicen cuanta harina te puedes llevar, cuantos kilos de azúcar y cuantas bolsas de leche, y tiene uno que andar no solo con los hijos, sino con la ahijada, la yerna, la comadre, la suegra para que cada quien compre un paquete y poder llevarse al final por lo menos un bulto de cada cosa sin que te descubran porque entonces te acusan de acaparadora y hasta presa puedes terminar….y por último, te toca hacer cada maraca de cola para poder pagar lo que con tanto sacrificio pudiste comprar , termina uno saliendo del mercado mentándole la madre a media humanidad y más caliente que plancha e´chino, con los hijos muertos del hambre y el marido al borde de un colapso porque se perdió el juego o su programa de televisión favorito. Así se hace mercado en este país, donde hay más tierra fértil que en ninguna parte, donde hay los mejores ríos, el mejor ganado, donde hay tanta riqueza para atender a otros países, los venezolanos tenemos que vivir esperando la dádiva ;esto no puede seguir, esto lo tenemos que cambiar.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Mi Columna
¿Dónde hay?
Dicen que errar es de humanos y de sabios rectificar, una verdad del tamaño del sol y justamente de ese mismo tamaño son los desaciertos en los que paulatinamente con sus políticas económicas ha ido incurriendo el Gobierno Nacional en la vida de este glorioso pueblo venezolano. Ha transcurrido más de una década en la se le prometió a todo el país que había llegado el momento de las transformaciones, de la riqueza plena, de la igualdad y la justicia, de la libertad y el progreso… para quién?, para el grupo de privilegiados que se convirtieron en los nuevos ricos del país y ese nuevo cogollo que lo único que saben hacer bien es aplaudir, mientras nuestro pueblo sigue siendo más pobre.
A quién ha afectado con mayor crudeza las decisiones del Gobierno Nacional en estos últimos tiempos?, han sido un atentado directo contra la gente que menos tiene, contra los productores (grandes, medianos y pequeños), y por mucho que se trate de maquillar haciéndonos creer que es a los ricos a los que se están afectando permítanle decirles que no, porque los que ya eran ricos y los que se hicieron ricos (en esta nueva era) en este país, lo que serán es menos ricos, en cambio los que día a día tenemos que salir a la calle a embraguetarnos con nuestro trabajo cuando gozamos el privilegio de tenerlo, o los que matan un tigrito para asegurarse el sustento, o los que mandan a sus hijos al colegio para poderlos alimentar, a aquellos que sencillamente no tienen empleo, es a quienes se nos hará titánica la tarea de ESTIRAR ese presupuesto que con la llamada devaluación se redujo a la mitad.
Terminamos siendo nosotros los que tenemos que tomar en casa medidas económicas ajustadas a nuestra realidad y resolver el problema que nos ha generado un gobierno que tiene la obligación de darnos una buena calidad de vida y que su incapacidad e irresponsabilidad no han podido resolver. Para que nos alcance para comer, para educar, para vestir y para por lo menos una vez al mes podamos llevar a los chamos a pasear, es muy probable que sacrifiquemos la consulta al odontólogo o al pediatra; que corramos con la suerte de no enfermarnos para no tener que gastar en medicina o volvamos a los remedios caseros porque no hay dinero para comprarlo; a lo mejor tengamos que despedir a a la señora que plancha porque no podemos pagar o no tenemos luz, o la que limpia, escoger entre pagar el cable o pagar el teléfono, y hasta cambiar los hábitos alimenticios porque ya ni el pollo que es lo más barato lo podrás adquirir ni por lo que cuesta y porque tampoco hay ; revisar el cronograma de racionamiento de luz para saber cuándo te toca lavar o cuando puedes ver televisión, esa es nuestra realidad. No nos llamemos a engaño, la situación es sumamente difícil y nos afecta a todos los venezolanos, que estamos pagando las consecuencias de los errores de aquellos que no supieron gerenciar a un país con una enorme riqueza que beneficia solo a los que están en la parte alta de un proceso que hace bastante tiempo dejo de ser para el pueblo.
Hoy la situación es más grave aún con el desabastecimiento generalizado, en cada estado del país la situación es la misma y aquí la cosa no es diferente ”vecina llego harina en tal parte”, “comadre hay mantequilla en tal sitio” “mañana llega carne en tal lado” “si consigues azúcar me traes”, escuchamos en todos lados, y el mercado que antes hacías en familia y donde te daba la gana, donde te sentías cómoda, ahora es una verdadera tragedia, primero no tienes ni idea cuanto vas a gastar porque gracias a las políticas económicas del Gobierno de Maduro que es querer hacernos cada día más pobres, la inflación se chupa en un dos por tres nuestros churupos y el alto costo impide que puedas hacer un cálculo decente de lo que vas a pagar; en segundo lugar porque ya no puedes ir a un solo sitio tienes que andar saltando de mercado en mercado para saber dónde hay HARINA PAN, mantequilla, carne, azúcar, café, leche, etc; en tercer lugar que ahora no puedes comprar la cantidad que te dé la gana porque esos reales son tuyos, ahora resulta que al mejor estilo cubano, te dicen cuanta harina te puedes llevar, cuantos kilos de azúcar y cuantas bolsas de leche, y tiene uno que andar no solo con los hijos, sino con la ahijada, la yerna, la comadre, la suegra para que cada quien compre un paquete y poder llevarse al final por lo menos un bulto de cada cosa sin que te descubran porque entonces te acusan de acaparadora y hasta presa puedes terminar….y por último, te toca hacer cada maraca de cola para poder pagar lo que con tanto sacrificio pudiste comprar , termina uno saliendo del mercado mentándole la madre a media humanidad y más caliente que plancha e´chino, con los hijos muertos del hambre y el marido al borde de un colapso porque se perdió el juego o su programa de televisión favorito. Así se hace mercado en este país, donde hay más tierra fértil que en ninguna parte, donde hay los mejores ríos, el mejor ganado, donde hay tanta riqueza para atender a otros países, los venezolanos tenemos que vivir esperando la dádiva ;esto no puede seguir, esto lo tenemos que cambiar.
Dicen que errar es de humanos y de sabios rectificar, una verdad del tamaño del sol y justamente de ese mismo tamaño son los desaciertos en los que paulatinamente con sus políticas económicas ha ido incurriendo el Gobierno Nacional en la vida de este glorioso pueblo venezolano. Ha transcurrido más de una década en la se le prometió a todo el país que había llegado el momento de las transformaciones, de la riqueza plena, de la igualdad y la justicia, de la libertad y el progreso… para quién?, para el grupo de privilegiados que se convirtieron en los nuevos ricos del país y ese nuevo cogollo que lo único que saben hacer bien es aplaudir, mientras nuestro pueblo sigue siendo más pobre.
A quién ha afectado con mayor crudeza las decisiones del Gobierno Nacional en estos últimos tiempos?, han sido un atentado directo contra la gente que menos tiene, contra los productores (grandes, medianos y pequeños), y por mucho que se trate de maquillar haciéndonos creer que es a los ricos a los que se están afectando permítanle decirles que no, porque los que ya eran ricos y los que se hicieron ricos (en esta nueva era) en este país, lo que serán es menos ricos, en cambio los que día a día tenemos que salir a la calle a embraguetarnos con nuestro trabajo cuando gozamos el privilegio de tenerlo, o los que matan un tigrito para asegurarse el sustento, o los que mandan a sus hijos al colegio para poderlos alimentar, a aquellos que sencillamente no tienen empleo, es a quienes se nos hará titánica la tarea de ESTIRAR ese presupuesto que con la llamada devaluación se redujo a la mitad.
Terminamos siendo nosotros los que tenemos que tomar en casa medidas económicas ajustadas a nuestra realidad y resolver el problema que nos ha generado un gobierno que tiene la obligación de darnos una buena calidad de vida y que su incapacidad e irresponsabilidad no han podido resolver. Para que nos alcance para comer, para educar, para vestir y para por lo menos una vez al mes podamos llevar a los chamos a pasear, es muy probable que sacrifiquemos la consulta al odontólogo o al pediatra; que corramos con la suerte de no enfermarnos para no tener que gastar en medicina o volvamos a los remedios caseros porque no hay dinero para comprarlo; a lo mejor tengamos que despedir a a la señora que plancha porque no podemos pagar o no tenemos luz, o la que limpia, escoger entre pagar el cable o pagar el teléfono, y hasta cambiar los hábitos alimenticios porque ya ni el pollo que es lo más barato lo podrás adquirir ni por lo que cuesta y porque tampoco hay ; revisar el cronograma de racionamiento de luz para saber cuándo te toca lavar o cuando puedes ver televisión, esa es nuestra realidad. No nos llamemos a engaño, la situación es sumamente difícil y nos afecta a todos los venezolanos, que estamos pagando las consecuencias de los errores de aquellos que no supieron gerenciar a un país con una enorme riqueza que beneficia solo a los que están en la parte alta de un proceso que hace bastante tiempo dejo de ser para el pueblo.
Hoy la situación es más grave aún con el desabastecimiento generalizado, en cada estado del país la situación es la misma y aquí la cosa no es diferente ”vecina llego harina en tal parte”, “comadre hay mantequilla en tal sitio” “mañana llega carne en tal lado” “si consigues azúcar me traes”, escuchamos en todos lados, y el mercado que antes hacías en familia y donde te daba la gana, donde te sentías cómoda, ahora es una verdadera tragedia, primero no tienes ni idea cuanto vas a gastar porque gracias a las políticas económicas del Gobierno de Maduro que es querer hacernos cada día más pobres, la inflación se chupa en un dos por tres nuestros churupos y el alto costo impide que puedas hacer un cálculo decente de lo que vas a pagar; en segundo lugar porque ya no puedes ir a un solo sitio tienes que andar saltando de mercado en mercado para saber dónde hay HARINA PAN, mantequilla, carne, azúcar, café, leche, etc; en tercer lugar que ahora no puedes comprar la cantidad que te dé la gana porque esos reales son tuyos, ahora resulta que al mejor estilo cubano, te dicen cuanta harina te puedes llevar, cuantos kilos de azúcar y cuantas bolsas de leche, y tiene uno que andar no solo con los hijos, sino con la ahijada, la yerna, la comadre, la suegra para que cada quien compre un paquete y poder llevarse al final por lo menos un bulto de cada cosa sin que te descubran porque entonces te acusan de acaparadora y hasta presa puedes terminar….y por último, te toca hacer cada maraca de cola para poder pagar lo que con tanto sacrificio pudiste comprar , termina uno saliendo del mercado mentándole la madre a media humanidad y más caliente que plancha e´chino, con los hijos muertos del hambre y el marido al borde de un colapso porque se perdió el juego o su programa de televisión favorito. Así se hace mercado en este país, donde hay más tierra fértil que en ninguna parte, donde hay los mejores ríos, el mejor ganado, donde hay tanta riqueza para atender a otros países, los venezolanos tenemos que vivir esperando la dádiva ;esto no puede seguir, esto lo tenemos que cambiar.
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